Mi rutina diaria desde que re-empecé este blog, es abrir Veneblogs o k-minos y leer los últimos actualizados. Luego pasar a mis impelables si no están en la lista ya que la diferencia de 10 horas con Venezuela hace que me pierda algunos posts. La tarea me toma un par de horas por lo menos y la repito otra vez tarde en la noche especialmente si me pega el insomnio. Es decir, fácil paso unas 4 horas diarias. Por suerte, mi esposo también es adicto a internet y así andamos cada uno en su máquina y en su nota cuando estamos conectados.
La verdad es que no me he asomado mucho a las listas de bloguisferio, bitácoras.net, etc. y aunque he visto bastantes blogs no me he podido «relacionar» mucho con ellos. O no entiendo el eslán o no entiendo la onda de qué van. Me pasa igual con algunos en inglés los cuales ya se están poniendo tan «corporativos» y «profesionalmente» periodísticos que fastidian. Claro no puedo generalizar porque mi muestra de estudio es eximia siguiendo la tradición de las encuestadoras venezolanas, pero lo que veo a veces me decepciona porque se me antoja que no tienen suficiente frescura y autenticidad. Bueno, esto es un juicio muy a priori y no se debe tomar en cuenta porque realmente estoy enviciada con Veneblogs y si me envicio con otro portal de bitacoras tendría que averiguar de algún trabajo que pague sólo por chequear y comentar en blogs, porque seriamente se me puede descontrolar el vicio.
En el fondo soy una voyeur. Me causan fascinación esos trocitos de humor, sentimientos, descargas, pensamientos, episodios, anécdotas, chistes, y mil etcéteras que leo por allí. Me hacen sentir conectada de otra forma con la gente y muy importante, con el país de mi nostalgia -blogueros chavistas incluidos-… Supongo que también soy una exhibicionista porque tengo este blog. Como dije por ahé en mi «exposición de motivos«, el propio ego-trip.
En fin, me da curiosidad saber ¿cómo es la rutina de ustedes? Y me encantaría oír también de paso de alguien que no sea de Veneblogs que por casualidad esté pasando por aquí y quiera echar el cuento de su rutina…
