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Octavio Armand

Cada poema es una poética – Octavio Armand

Octavio Armand

Octavio Armand

Octavio Armand (1946), poeta y ensayista cubano guantanamero radicado en Caracas, deslumbra por las imágenes que usa, el manejo del lenguaje y la erudición entretejida en el texto. Doblemente exilado de Cuba (la pimera vez por Batista y la segunda por Castro), vivió en Nueva York por varios años y luego en 1990 se radicó en Venezuela. Fue director-fundador de la revista Escandalar y entre sus publicaciones se encuentran Horizonte no es siempre lejanía (1970), Entre testigos (1974), Piel menos mía (1976), Cosas pasan (1977), Como escribir con erizo (1979), Biografía para feacios (1980), Superficies (1980), El pez volador (1997), Refractions (1994), y Clinamen (2012).

Transcribo fragmentos pertenecientes a una entrevista aparecida en el libro El Hacer Poético, por Julio Ortega con la colaboración de María Ramírez Ribes, publicado por MonteÁvila Editores Latinoamericana en el 2011 y previamente por la Universidad Veracruzana y Editorial Ducere en México en el 2008. También más abajo unos poemas, enlaces y algún video.

Admiro las exploraciones lúdicas con el lenguaje, las sonoridades que acompañan al ritmo del texto así como las referencias, más y a veces menos explícitas, a historias, mitologías, geografías que le dan al poema diferentes posibilidades de lectura. Por estas razones, comparto estos textos, enlaces y videos de y sobre Octavio Armand.

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Una historia sobre los inicios:

“Los primeros fuegos artificiales cubrieron el laberinto del oído, no el cielo de la boca. El recuerdo más temprano pero ya nítido del lenguaje como aldabonazo para despertar nuevos mundos se lo debo a dos viejos negros que trabajaban en la casa de playa en El Uvero. Calita, la cocinera, que era yerbatera y tenía una inmerecida fama de bruja; y Marín, carpintero y ebanista, a quien se le habían encargado unos sillones y reclinadores y la celosía para el salón de aquella casa techada por artesanos del guano, las grandes pencas de palma. Una mañana los acompañé en un recorrido por los acantilados que llevaban a la Punta de la Mula. En el camino Marín se apartó, seguramente para conseguir algunas ramas solicitadas por Calita, que no se atrevía entrar al monte. Ví como Marín se alejaba lentamente en lo que pensé era una previsible ida y vuelta. para mi sorpresa se detuvo frente a un árbol, inclinándose y murmurando algo que no pude oír. Extrañado le pregunté a Calita <<¿Qué hace?>>. La respuesta todavía me maravilla:

-Le está pidiendo permiso al árbol para entrar al monte.

Sentí que un misterio se abría sin que yo lo desarmara como un juguete. Algo así como un dios sin teología, lo cual es mucho mejor que una teología sin dios…”

Sobre escribir una poética:

“… He llegado a creer que cada poema es una poética: su propia poética, pues en él cada palabra, cada sílaba, supone una reflexión sobre la totalidad del lenguaje y sobre ese poema que parece resumirlo. Una reflexión implícita, vertiginosa, a veces inconsciente, casi como del inconsciente del lenguaje.”

El yo en el poema:

“No tengo nada contra el yo. Ni siquiera contra el mío, que es el que mejor conozco. Yo me trato de tú a tú. Por eso sé perfectamente bien que muy pocas veces el yo sabe ser yo.

…Hay que escoger bien los espejos. Cada libro, cada lectura, es un camino que nos pierde para que volvamos a encontrarnos, crecidos como una tempestad o un paciente aljibe. La biblioteca es un mapa de territorios que quizás nadie haya recorrido. Somos el horizonte que cruzamos. Corremos como los árboles y avanzamos como la flecha que mata a un bisonte de piedra.

…En fin, el yo no me lo licencia ninguna retórica: es mío en mí, como quizás hubiera dicho Darío. Y es responsabiliad mía conjugarlo lo mejor posible. Porque también es de todos, todos tenemos que cuidarlo. No es sólo una palabra. Ninguna palabra es sólo una palabra. Si llegaran a serlo, todas serán un epitafio.”

Sobre si inculca lecciones con su poesía:

“No creo que haya lecciones en mi poesía ni pretensión de inculcar nada a nadie. Sólo aspiro a sentirme menos a la deriva, menos solo. Arriesgaré esto para no dejar sin hojas ni frutos al árbol número siete: me gustaría pensar que cada palabra bien sentida -en todos los sentidos por todos los sentidos- ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunológico y que así somos más capaces de sobrevivir la plaga dual de la propaganda, la política y la comercial. ¿Pero acaso se trata de una lección o la cifra impredecible de unos números que ruedan sin parar? Los dados y las dudas nos obligan a creer en el azar como un dios. Si no lo crucificamos, alguna esperanza nos quedará. Ojalá.”

La fe en el otro en la poesía:

“Hace ya muchos años un poeta cubano escribió: <<no simules que vas a creer en mi simulación>>. Fue la última línea suya que leí. No creo que jamás se me ocurrirá leer otra. Yo no podría vivir en el descreimiento mutuo. Ni vivir ni escribir. ¿Cómo? ¿para qué? ¿para quién escribir un poema en el descreimiento mutuo? El único poema posible sería la soledad. Y el silencio. Quizás por eso me he reducido a la nieve de Kamchatka. Me parece más sana la incomunicación en un copo de nieve o un afiladísimo carámbano que el simulacro como estética posible o como ética imposible…

Yo escribo porque habrá, ha habido, hubo, habrá habido, hay alguien que merece mi aliento. Y si alguien abre un libro mío quisiera pensar que yo merezco el suyo. Reducida a golpe de dados o juego de palabras, aun así, la poesía me compromete contigo. Muy pocas cosas son tan serias como el juego; y ningún dios ha sido tan poderoso como el azar.”

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Las estatuas viven, moriránpielmenos_portada

3

Pero la travesía  no  es  éxtasis  de espacio  sino de
signio de espacio. Como estas palabras  que  van y
vienen, que llegan o no, cayendo  de labio  a labio.
Frases que  existen  para abrir  la boca, para  abrir
la mano. Para hacerme espacio: vulnerable, habita
ble.  Bajo  lluvia  y  gorrión  de  viento,  las  estatua
s viven, morirán. También yo moriré. Para hacerm
e espacio.

De Piel menos mía. Los Angeles. California 1979.

Pobrezasondeausencia_portada

Hijo, todo esto es tuyo.
La araña vuelve a lanzar su tarraya de seda
y recoge una voz chorreante, sílabas
acostadas en noches sucesivas
como la espuma lejana de un eco.
Mi padre señala el arco del horizonte
y se confunden dos azules inmensos.
El mar tensado cubre estrellas;
el cielo se deshace a mis pies.
Baile de viento y nube.
Suma de cangrejos quemados.
Todo es luz en un paisaje de soles.
Todo es mío y soy menos.
Soy lo que respiro.
Lo que me falta.
Lo que debo.
Nacer más huérfano.
Contar un sólo número en la arena.
Soy apenas un sonido
Los peldaños del caracol
me llevan en lentas espirales a la otra orilla.
Mi padre tiene los ojos cerrados
y las manos cruzadas sobre el pecho
pero me ve y me abraza.
Todo esto es mío.
Respirar es una canción.
Una vieja canción que me sé de memoria.

Caracas, 28 de julio de 1993.

De Son de ausencia, Ediciones de la Casa de la Poesía José Antonio Pérez Bonalde. Caracas, 1999.

Cuerpoclinamen_portada

Apuesta al tigre la luz
y al pavo real lo oscuro.
La vida sigue y el cuerpo se detiene.
Contenido, cifra exacta y redonda,
una versión del vacío: el aliento.
El presente pasa y el pasado
nunca acaba de pasar.
Una gota desliza su metal gastado
en la yema de los dedos.
EL sol sale y se pone en la aguja.
Abanico de palabras sin palabras,
leguas de lenguas calladas,
gime la carne, aúlla, relincha, rota
al son de las esferas;
roza con la noche desnuda;
roza desnuda con su piel;
y en el aire que le toca toca otra piel.
Los poros, encendidos, titilan.
Cada sensación, una galaxia.
cada constelación, una caricia.
El tiempo vuelve, se repite.
No hay presente, ni pasado: hay latidos.

Caracas, 20 de septiembre 2007.

De Clinamen, Kalathos Editorial. Caracas, 2011.

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Video:

Estos videos fueron grabados en la Librería Kalathos por Johan Gotera.

Canal de Videos de Octavio Armand

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Enlaces:

  1. Dossier especial en la revista digital Las  Malas Juntas, editado por Johan Gotera y con las colaboraciones de Lorenzo García Vega, Miguel Angel Campos, Luis Moreno Villamediana, José Javier León, y Leonardo Rodríguez : http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/ y http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/page/2/
  2. http://mariaramirezr.zoomblog.com/archive/2007/08/13/octavio-Armand.html
  3. http://lasmalasjuntas.com/2012/08/16/exilio-y-lenguaje-octavio-armand-y-la-tradicion-literaria-cubana/
  4. http://www.eltonodelavoz.com/archivo/www.cubaencuentro.com/jorge-ferrer/blogs/el-tono-de-la-voz/octavio-armand-vida-de-orlando-garcia-y-posada-y-castro-i.html
  5. http://www.elimparcial.es/contenido/111778.html

Entrevistas realizadas a Octavio Armand por el crítico Johan Gotera, en pdf para bajar:

  1. Entrevista a Octavio Armand DDC
  2. Entrevista a Octavio Armand LLP

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Nota sobre El Hacer Poético de Julio Ortega:

hacerpoetico_portadaLos dos tomos comprenden más de 1000 páginas de entrevistas a poetas destacados de España y América Latina sobre su oficio poético. Todos responden a las mismas preguntas. Es un libro para leer de a poco. Como no soy una lectora disciplinada, voy saltando las entrevistas para leer a los poetas que conozco antes de familiarizarme con los que no. No he leído muchas, apenas 4 de cerca de 100 en total. Pero puedo ya decir que es un libro de lectura importante para cualquier poeta o estudioso de la poesía. Entre los entrevistados además están Rafael Cadenas, Juan Gelman, Eugenio Montejo, Luis Alberto Crespo, Ramón Palomares, Daniel Samoilovich, Margara Russoto, Gioconda Belli, Juan Gustavo Cobo Borda, José Watanabe, Piedad Bonnet, Yolanda Pantin, Carmen Verde Arocha, y Luis García Montero.

Notas Salvajes – Dolores Etchecopar

etchecopar_notassalvajesSoy lectora de poesía. En esas lecturas encuentro poemas que me deleitan estéticamente, que me conmueven, pero hay otros que timbran, tocan fibras insospechadas en mí otorgándome revelaciones. No es algo que me ocurra con frecuencia. Y cuando ocurre lo agradezco porque es un doble descubrimiento.

Me ha pasado con  poemas de Dolores Etchecopar (1956), de su libro Notas Salvajes (Edit. Argonauta, Buenos Aires 1989).  Conseguí el libro en Librería Kalathos (Los Galpones de Los Chorros, Caracas) hace cosa de un año o dos y creo que quizás quede algún ejemplar. Compré el libro por conexiones azarosas que nos trae la cuestión digital. Estamos enlazadas en facebook, sabía que era poeta pero no le había leído, y gracias a Artemis Nader y David Malavé de Kalathos algunos ejemplares de este libro llegaron acá. Me causó sorpresa verlo y supe que tenía que comprarlo. Empecé a leer, me tocó lo que leí, pero lo dejé para irme, en uno de esos intermedios de viaje a Indonesia. El libro entretanto anduvo danzando en mi biblioteca de aquí para allá, lo abría, leía al azar, y ya sin viajes en vista, finalmente unos días atrás lo tomé de nuevo, desde el principio me volvió a hablar y ya no me dejó. No digo más sobre el libro, porque la poesía gusta o no gusta y encuentra sus propios caminos. La de Etchecopar encontró el suyo hasta mí. Espero que encuentre otros hacia quienes leen este blog.

Reproduzco el texto de contracubierta escrito por ella, 3 poemas del libro, 2 videos y enlaces a más poemas para que puedan disfrutar de esta autora argentina, nacida y radicada en Buenos Aires. Entre sus obras se encuentran: Su voz en la mía (1982), La tañedora (1984), El Atavío (1985), Canción del precipicio (1994), y El comienzo (2010).

“Ya el título de este nuevo libro: Notas Salvajes, señala que rechazo todo abordaje discursivo de la poesía, porque de la poesía sólo puede hablar el poema concreto, ese lugar donde una energía reparadora se irradia desde lo desconocido hacia lo desconocido, pero atravesando una zona de ensoñación que pone en movimiento el pequeño teatro de la interioridad del alma. El poema da una voz a todo aquello que los otros lenguajes enmudecen: a la memoria inmemorial, a la infancia que nos sigue a través de los años, a la angustia, al deseo, a lo irracional, a la presencia de la muerte que nos vuelve extraños, a lo femenino que sólo puede expresar un lenguaje que forme parte de su cuerpo. Es decir, aquello que desarma los lenguajes del poder, incluyendo el poder de la cultura: la poesía no nos vuelve más eruditos, sólo nos vuelve más -mucho más- vulnerables.

La poesía desarma el lenguaje y nos desarma, reincorporando a su voz el balbuceo, la plegaria, el absurdo, la emoción, el resplandor de la insignificancia, la irrupción hechizante de algunas palabras que, al unirse de una forma inesperada nos restituyen ese estado anterior, en el que las cosas y los seres hablaban directamente al alma, sin pasar por las intrincadas traducciones que el mundo posteriormente hará (deshaciendo el hechizo y la revelación) de ellos.

En su viaje al origen, la poesía encuentra a su época y ese encuentro produce una transformación: un hondo padecimiento de lo que allí está ocurriendo. El poema, su respiración, sus imágenes, levantan ese dolor, el desamparo del hombre contemporáneo, al que sólo un hilo muy delgado sostiene en la inminencia de la destrucción.

Dolores Etchecopar”

………………………………………………………………………………………………….Notas Salvajes

Carta a
………(Poética)

y ahora que un gran fuego de palabras
mueve la campana del desierto
(mientras unos niños agitan banderitas
en los patios lanzados por la memoria hacia la noche)
ahora locamente
……………..te esperamos
…………………    ……….yo y la cerda chillona
aquí donde sólo cantará aquel invierno
en mi boca desaparecida

Antes de morir las pequeñas flores rugen sobre el sol

es de noche
y nadie pudo calmar las mesas de la infancia
el vetusto rey me aconseja susurra
en mi máscara de prisionera
¿debo perder una vida llevando
tan decoroso susurro
a las villas de emergencia?
no debo (risotada)
sí debo (vociferaciones)
no debo (vagidos)
sí mi furioso sol en el plumaje
rompe esas puertas tan cerradas tan avaras
es de noche
(mis muslos rajados por la gota
que extraes para desnudarme)
casi todos los puentes son mudos
los zapatos rojos y el pelo alcohólico
de mi caballo en la fiesta del alba
en la fiesta del alba mi sed
y mi boca contra el suelo
contra un montón de suelos)
en mi estola de risas se hamaca el infierno
espero el pirata de las flores
con un aro de agua en la pierna
para él y sus odios y sus rameras apostadas
en las barandillas del fin del mundo
es de noche
vuelve el changador de cadáveres
con el vidrio roto de la luna en un labio
es de noche
volaré por tu boca
por tu veloz noche huérfana
volaré

Notas salvajes

si tu lengua apoya las cacerías del silencio
sobre mi lengua
hablaré
montaña oscura
madre clavada en la nieve
madre clavada en el ángelus de la caverna
en la vidriera en la rueca de los cuentos
en la tonada de mi tonada puesta del revés
que no puedo sacarme sin muerte
palabras lentas de mi cuerpo en otra parte
palabras fuertes mis enemigas
raspan la noche el sol que me embarazó
sumergida campana que cruza
los caminos y los huesos
me pusieron por nombre una raya roja
en la ingle
alegría
antes que el otoño fusile a las mariposas
estaremos en el fondo de las pudriciones
caballo blanco
tubérculo que brilla en el regazo
y arroja el oro de los muertos
sobre el recién nacido
el sol su cadera móvil y simple
pasará frente al lenguaje
y hablaré
alguien corta los hilos del bosque
y deja los ojos de mi madre
en el suelo oscuro
puestera del silencio
yo vi una luciérnaga
y las llaves que sólo cierran
el alba y los ojos
adiós dije adiós a las palabras
voy a dormir sobre el sexo de un color
el agua que yo tuve en la infancia
está dentro de tu boca
la lentitud abre sus muslos de colores
y me separo de la muerte
con algo que la luna mece en mi cadera

muchacha que saltas a la soga
sobre la vereda caliente
o la caída de las hojas
o el miedo
feroces mandíbulas te educan
puestera del silencio
la camisa planchada y doblada
los ojos de mi madre en el suelo oscuro
adiós dije adiós a las palabras
la basura decora mi piel
como un relámpago

………………………………………………………………………………………………….

Video:

Enlaces:

http://www.amediavoz.com/etchecopar.htm

http://www.poeticas.com.ar/Directorio/Poetas_miembros/Dolores_Etchecopar.htm

http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2010/11/dolores-etchecopar-el-comienzo-libro.html

Nuevos Arbitrios

Nuevos arbitrios – Octubre de aniversarios

Nuevos ArbitriosEl domingo 9 de octubre en la Librería Kalathos en los Galpones de los Chorros se presentaron 6 plaquettes de poesía publicadas bajo la aleta de El Pez Soluble, iniciativa editorial de Belkys Arredondo Olivo, quien ha ganado múltiples premios y reconocimientos por su labor en esta área. El Pez Soluble ha publicado más de cien plaquettes desde que inició sus actividades en 1998, compilando una de las muestras más completas de poesía venezolana bajo un sello editorial en Venezuela.

Las plaquettes publicadas fueron De tinta y pliego de Isabela Méndez; Sin acentos de Cinzia Ricciuti; Posdatas de Alejandro Sebastiani Verlezza; Orfandades de Miguel Marcotrigiano; Día del perdón de Jacqueline Goldberg y la mía Nuevos arbitrios.

De más está decir que estoy muy contenta de haber iniciado el camino por el papel incluida en esta colección y le agradezco sobremanera a Belkys Arredondo por incluirme en el catálogo de El Pez Soluble. Como estoy en Jakarta no pude estar presente en la presentación pero grabé un video que fue pasado en la misma dando mis agradecimientos y leyendo unos siete poemas gracias a los buenos oficios de Georgina Ramírez... No estoy segura de la calidad de la lectura resultante en el video. No sabía que iba a ser tan arduo hacerlo sin equivocaciones y ese fue el resultado de como el 30avo intento de grabación en unas 3 horas en que estuve en ello. Si me animo lo subo en estos días en este misma entrada.

Otra celebración personal y nostálgica fue darme cuenta que este blog ya tiene 7 años cumplidos este mes, con períodos áridos y otros más activos, pero aquí.

Y aquí un par de poemas de la plaquette.

Lo que debo saber

el poema se revela
para decirme
para saber lo que debo

pero me traiciona
cuando tú lo lees
y te ataja
y te invade
y entonces   te dice
y entonces   sabes

que el poema vive solo

…………………………………….

Dimensión Correcta

paseo en el silencio blanco
en la concavidad donde se juntan
la mudez y la sordera

la asepsia de la nada aplaca
sin curvas ni giros
la noche irreparable

las grietas de mis faltas
están cubiertas por deseos en fuga
petrificados

cansada de ser lunar
y de los abusos del día
me libero
dentro de la cáscara irrompible
en el vacío perfecto

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Otros aniversarios y satisfacciones

Estos 2 útimos años han sido de muchas satisfacciones personales en el ámbito poético. Primero por las amistades que han nutrido el intercambio de inquietudes y creación, y segundo por la participación en talleres, recitales y lecturas, culminando con la organización de los jammings poéticos junto a Keila Val De La Ville y ahora Georgina Ramírez, Cinzia Ricciutti y Jacqueline Goldberg que se presentan los últimos jueves de cada mes en el Ateneo de Caracas, en su nueva sede en la Av. La Salle en la Qta. La Colina. Los jammings se inician con la lectura de un poema y luego cada quien se va enlazando en respuesta a una metáfora, palabra o tema creándose una conversación poética en contrapunteo. Aspiramos a que crezca el colectivo que impulsa la actividad que no pretende sino crear un espacio donde se comparta poesía lejos de los agobios de la vida cotidiana caraqueña. Los jammings han generado Las mermeladas para llevar, publicaciones que pueden calificarse de plaquettes aunque tienen más de 30 páginas, están numeradas y no pretenden pasar de más de 100 ejemplares. Se venden durante el evento y en 4 librerías de la ciudad de Caracas (Kalathos, El Buscón, Alejandría Uno y Alejandría del CC Chacaíto).

Los talleres han sido fundamentales para mí, especialmente los de Armando Rojas Guardia y Edda Armas, cuando estoy en Venezuela el trabajo es intenso y no cesa cuando estoy de viaje. La generosidad con que ambos poetas comparten su conocimiento y orientan a los poetas noveles y no tan noveles que se inscriben en los talleres que imparten es sencillamente fuera de lo ordinario.

Estas actividades, aparte del regreso al país, y estar cerca de la familia es lo mejor del retorno a Venezuela que también este octubre cumple 3 años.

De alguna manera todo esto es producto de los Nuevos -recientes- Arbitrios en mi vida, habrán otros sin duda, pero estos son los que me hacen feliz hoy.

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Recital Las Heroínas de La Casa Azulada

Las Heroínas de la Casa Azulada - Atmósferas Sonoras de Muu Blanco

Este domingo 22 de agosto a las 11:00 am de realizará el evento “Las Heroínas de La Casa Azulada en el contexto del lanzamiento de la segunda temporada de esta revista digital. Ello consistirá de lecturas de las poetas y escritoras Kira Kariakin, Mariela Casal, Mariana Libertad, Magally Ramírez y Cinzia Ricciuti, así como una lectura de José Antonio Parra y la participación especial de Muu Blanco-Angulo con sus “Atmósferas Sonoras”. La cita es en la Librería Kalathos ubicada en Los Galpones de Arte de Los Chorros, 8va. transv. de Los Dos Caminos con Av. Ávila en Caracas.

La Casa Azulada es una experiencia llevada a cabo con una delicada elaboración estética en la que se dan cita protagonistas que van desde registros como el avant garde hasta el cutting edge.

De modo pues que desde La Casa Azulada; en nombre de José Antonio Parra, Kira Kariakin, Octavio Armand, Muu Blanco y Rolando Peña, quienes conforman el consejo editorial, así como en el de todos nuestros amigos –hombres y mujeres de buen corazón–, les damos la bienvenida a ser parte de esta experiencia; una convocatoria a las expresiones del alma.

La Casa Azulada es una revista en formato blog y se puede visitar en http://www.lacasaazulada.com. En su última edición, dedicada a la fenixología, participan Octavio Armand, Muu Blanco, Kira Kariakin, Cinzia Ricciuti, Iria Puyosa, Fedosy Santaella, Mariana Libertad, Manuel Lebon, Ana Luisa Amaral en traducción de Nidia Hernández, Rolando Peña, José Ramírez, María Teresa Ogliastri, Mariela Casal, , Mori Ponsowy, Eric Colón, Lorena Bou y José Antonio Parra.

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He reproducido la nota de prensa de La Casa Azulada y espero que puedan acercarse!

En el fondo de la mirada

[La muchacha de la perla de Vermeer]

me volví a verte de nuevo
dejé la impronta de mi aliento en ti

quise por última vez
darte mi imagen
impregnar tus ojos perplejos
esconderla en recuerdos inasibles

sólo juegos solares la convocarán al presente

la mirada indiscernible
el rostro inundado en luz tardía
la boca entreabierta
presta al beso deseado en susurro

habitaré la oscuridad de tu memoria
esperaré que me invoques
nocturno
cuando el deseo te asalte

allí estaré
en el fondo de tu mirada

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Escrito en Caracas, 11-02-2010.

Invierno en Dinamarca

En el tren de camino a Aarhus desde Copenhagen, contemplo el invierno aún sin nieve en Dinamarca. Son unas cuatro horas de camino y no puedo dejar de pensar que este es un país en el que realmente me siento extranjera. La lengua es indiscernible y hay pocas traducciones al inglés en rótulos de aeropuerto, estación de tren y calles. Cuando llego a cualquier nuevo destino una de las primeras cosas que hago es contemplar el cielo. El cielo da cuenta de cómo está configurada la gente de una tierra. Y no, los cielos no son iguales. Los cielos son diferentes en cada territorio que arropan.

En esta ocasión, el cielo es el más plomizo que he visto en mi vida. Es como si se fuera a caer pesado sobre los árboles desnudos por el invierno convirtiéndolos en miríadas de astillas, agujitas de madera congelada.

Todo este país se ve como de cuento de hadas en el verano, pero en invierno es bastante sombrío aunque sin faltarle belleza. Una belleza triste, como la de algo delicioso que se ha dejado olvidado en el congelador.

El trayecto no es monótono. Me cuesta encontrar el asiento y luego de dos paradas tengo que mudarme porque estoy en el vagón equivocado y me explican que el servicio de tren cometió un error de concordancia entre los números de vagón de los tickets y los del tren, y que todo el mundo sabía eso, menos por supuesto, los turistas. Al mudarme a mi sitio en puestos ordenados de a dos enfrentados con una mesa en medio, la pareja sentada enfrente mío, padre e hija adolescente se murmuran algo entre ellos y deciden que no quieren mi compañía y se van a otro lado. No sé si por mi pinta extranjera indefinida o sencillamente quieren estar ellos dos solos. No me hizo falta saber danés para entender su incomodidad. Está bien, si hay algo que aprecio es la soledad en trenes y aviones. Ellos no tenían reserva de asiento, yo sí. Pero al cabo de algunas paradas dos mujeres se sentaron enfrente y luego una señora al lado. De las tres, dos sacaron su tejido a dos agujas. Bufandas.

En Dinamarca, las casas parecen de muñecas. Bellas, con jardines diminutos se juntan para formar pequeños pueblos a través de los cuales pasa el tren con interludios de bosques y campos para la siembra ya vacíos. De repente, de esta aura de cuento de hadas impreciso me saca un par de arcos dorados en medio de uno de estos pueblos de ensueño. Siguen más bosques, más campos y en algún horizonte un molino solitario tratando de elevarse con sus aspas de jet.

Me parece difícil este paisaje. Me parece admirable que un grupo humano haya sido capaz de domarlo, domesticarlo, poseerlo y finalmente amarlo. Es entendible este orgullo danés por su herencia histórica, organización social, y tiene sentido entonces todo lo que conozco sobre Dinamarca, un país donde se cuida el bienestar común cuidando el del individuo y viceversa, pero no idealizo esta tierra ni la considero una sociedad perfecta. Sólo  intento comprender el matrimonio entre paisaje y gente, el devenir, la consecuencia que produjo esta nación, organizada, juiciosa, llena de sentido común y al mismo tiempo hermética, compacta, dentro de sí.

Finalmente, llego a mi destino. Me espera un querido amigo que grande como sus ancestros vikingos, me saluda con una sonrisa llana y abierta. De Dinamarca y su invierno, una cálida bienvenida es lo mejor. Me quedaré con él y su esposa ugandesa, otra amiga querida y también alta, de estirpe guerrera.

Me maravillo ante las migraciones modernas, las nuevas sangres que conforman la Tierra, los nuevos devenires, las consecuencias.

Me pregunto si entonces el cielo seguirá signando destinos y miradas.

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Invierno en Dinamarca

deseo volver a mi paisaje
como el árbol desdichado
en medio del campo a ras
esperando mejores días para la vida

las lágrimas del tren
corren horizontales
trazan una ruta veloz
de hormigas plateadas
en la ventanilla

al fondo
el cielo huraño
árboles desnudos que tejen en mi memoria
paisajes de soledad y frío

nostalgia y anhelo del abrazo

10/12/09
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