Cada poema es una poética – Octavio Armand

Octavio Armand
Octavio Armand

Octavio Armand (1946), poeta y ensayista cubano guantanamero radicado en Caracas, deslumbra por las imágenes que usa, el manejo del lenguaje y la erudición entretejida en el texto. Doblemente exilado de Cuba (la pimera vez por Batista y la segunda por Castro), vivió en Nueva York por varios años y luego en 1990 se radicó en Venezuela. Fue director-fundador de la revista Escandalar y entre sus publicaciones se encuentran Horizonte no es siempre lejanía (1970), Entre testigos (1974), Piel menos mía (1976), Cosas pasan (1977), Como escribir con erizo (1979), Biografía para feacios (1980), Superficies (1980), El pez volador (1997), Refractions (1994), y Clinamen (2012).

Transcribo fragmentos pertenecientes a una entrevista aparecida en el libro El Hacer Poético, por Julio Ortega con la colaboración de María Ramírez Ribes, publicado por MonteÁvila Editores Latinoamericana en el 2011 y previamente por la Universidad Veracruzana y Editorial Ducere en México en el 2008. También más abajo unos poemas, enlaces y algún video.

Admiro las exploraciones lúdicas con el lenguaje, las sonoridades que acompañan al ritmo del texto así como las referencias, más y a veces menos explícitas, a historias, mitologías, geografías que le dan al poema diferentes posibilidades de lectura. Por estas razones, comparto estos textos, enlaces y videos de y sobre Octavio Armand.

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Una historia sobre los inicios:

“Los primeros fuegos artificiales cubrieron el laberinto del oído, no el cielo de la boca. El recuerdo más temprano pero ya nítido del lenguaje como aldabonazo para despertar nuevos mundos se lo debo a dos viejos negros que trabajaban en la casa de playa en El Uvero. Calita, la cocinera, que era yerbatera y tenía una inmerecida fama de bruja; y Marín, carpintero y ebanista, a quien se le habían encargado unos sillones y reclinadores y la celosía para el salón de aquella casa techada por artesanos del guano, las grandes pencas de palma. Una mañana los acompañé en un recorrido por los acantilados que llevaban a la Punta de la Mula. En el camino Marín se apartó, seguramente para conseguir algunas ramas solicitadas por Calita, que no se atrevía entrar al monte. Ví como Marín se alejaba lentamente en lo que pensé era una previsible ida y vuelta. para mi sorpresa se detuvo frente a un árbol, inclinándose y murmurando algo que no pude oír. Extrañado le pregunté a Calita <<¿Qué hace?>>. La respuesta todavía me maravilla:

-Le está pidiendo permiso al árbol para entrar al monte.

Sentí que un misterio se abría sin que yo lo desarmara como un juguete. Algo así como un dios sin teología, lo cual es mucho mejor que una teología sin dios…”

Sobre escribir una poética:

“… He llegado a creer que cada poema es una poética: su propia poética, pues en él cada palabra, cada sílaba, supone una reflexión sobre la totalidad del lenguaje y sobre ese poema que parece resumirlo. Una reflexión implícita, vertiginosa, a veces inconsciente, casi como del inconsciente del lenguaje.”

El yo en el poema:

“No tengo nada contra el yo. Ni siquiera contra el mío, que es el que mejor conozco. Yo me trato de tú a tú. Por eso sé perfectamente bien que muy pocas veces el yo sabe ser yo.

…Hay que escoger bien los espejos. Cada libro, cada lectura, es un camino que nos pierde para que volvamos a encontrarnos, crecidos como una tempestad o un paciente aljibe. La biblioteca es un mapa de territorios que quizás nadie haya recorrido. Somos el horizonte que cruzamos. Corremos como los árboles y avanzamos como la flecha que mata a un bisonte de piedra.

…En fin, el yo no me lo licencia ninguna retórica: es mío en mí, como quizás hubiera dicho Darío. Y es responsabiliad mía conjugarlo lo mejor posible. Porque también es de todos, todos tenemos que cuidarlo. No es sólo una palabra. Ninguna palabra es sólo una palabra. Si llegaran a serlo, todas serán un epitafio.”

Sobre si inculca lecciones con su poesía:

“No creo que haya lecciones en mi poesía ni pretensión de inculcar nada a nadie. Sólo aspiro a sentirme menos a la deriva, menos solo. Arriesgaré esto para no dejar sin hojas ni frutos al árbol número siete: me gustaría pensar que cada palabra bien sentida -en todos los sentidos por todos los sentidos- ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunológico y que así somos más capaces de sobrevivir la plaga dual de la propaganda, la política y la comercial. ¿Pero acaso se trata de una lección o la cifra impredecible de unos números que ruedan sin parar? Los dados y las dudas nos obligan a creer en el azar como un dios. Si no lo crucificamos, alguna esperanza nos quedará. Ojalá.”

La fe en el otro en la poesía:

“Hace ya muchos años un poeta cubano escribió: <<no simules que vas a creer en mi simulación>>. Fue la última línea suya que leí. No creo que jamás se me ocurrirá leer otra. Yo no podría vivir en el descreimiento mutuo. Ni vivir ni escribir. ¿Cómo? ¿para qué? ¿para quién escribir un poema en el descreimiento mutuo? El único poema posible sería la soledad. Y el silencio. Quizás por eso me he reducido a la nieve de Kamchatka. Me parece más sana la incomunicación en un copo de nieve o un afiladísimo carámbano que el simulacro como estética posible o como ética imposible…

Yo escribo porque habrá, ha habido, hubo, habrá habido, hay alguien que merece mi aliento. Y si alguien abre un libro mío quisiera pensar que yo merezco el suyo. Reducida a golpe de dados o juego de palabras, aun así, la poesía me compromete contigo. Muy pocas cosas son tan serias como el juego; y ningún dios ha sido tan poderoso como el azar.”

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Las estatuas viven, moriránpielmenos_portada

3

Pero la travesía  no  es  éxtasis  de espacio  sino de
signio de espacio. Como estas palabras  que  van y
vienen, que llegan o no, cayendo  de labio  a labio.
Frases que  existen  para abrir  la boca, para  abrir
la mano. Para hacerme espacio: vulnerable, habita
ble.  Bajo  lluvia  y  gorrión  de  viento,  las  estatua
s viven, morirán. También yo moriré. Para hacerm
e espacio.

De Piel menos mía. Los Angeles. California 1979.

Pobrezasondeausencia_portada

Hijo, todo esto es tuyo.
La araña vuelve a lanzar su tarraya de seda
y recoge una voz chorreante, sílabas
acostadas en noches sucesivas
como la espuma lejana de un eco.
Mi padre señala el arco del horizonte
y se confunden dos azules inmensos.
El mar tensado cubre estrellas;
el cielo se deshace a mis pies.
Baile de viento y nube.
Suma de cangrejos quemados.
Todo es luz en un paisaje de soles.
Todo es mío y soy menos.
Soy lo que respiro.
Lo que me falta.
Lo que debo.
Nacer más huérfano.
Contar un sólo número en la arena.
Soy apenas un sonido
Los peldaños del caracol
me llevan en lentas espirales a la otra orilla.
Mi padre tiene los ojos cerrados
y las manos cruzadas sobre el pecho
pero me ve y me abraza.
Todo esto es mío.
Respirar es una canción.
Una vieja canción que me sé de memoria.

Caracas, 28 de julio de 1993.

De Son de ausencia, Ediciones de la Casa de la Poesía José Antonio Pérez Bonalde. Caracas, 1999.

Cuerpoclinamen_portada

Apuesta al tigre la luz
y al pavo real lo oscuro.
La vida sigue y el cuerpo se detiene.
Contenido, cifra exacta y redonda,
una versión del vacío: el aliento.
El presente pasa y el pasado
nunca acaba de pasar.
Una gota desliza su metal gastado
en la yema de los dedos.
EL sol sale y se pone en la aguja.
Abanico de palabras sin palabras,
leguas de lenguas calladas,
gime la carne, aúlla, relincha, rota
al son de las esferas;
roza con la noche desnuda;
roza desnuda con su piel;
y en el aire que le toca toca otra piel.
Los poros, encendidos, titilan.
Cada sensación, una galaxia.
cada constelación, una caricia.
El tiempo vuelve, se repite.
No hay presente, ni pasado: hay latidos.

Caracas, 20 de septiembre 2007.

De Clinamen, Kalathos Editorial. Caracas, 2011.

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Video:

Estos videos fueron grabados en la Librería Kalathos por Johan Gotera.

Canal de Videos de Octavio Armand

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Enlaces:

  1. Dossier especial en la revista digital Las  Malas Juntas, editado por Johan Gotera y con las colaboraciones de Lorenzo García Vega, Miguel Angel Campos, Luis Moreno Villamediana, José Javier León, y Leonardo Rodríguez : http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/ y http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/page/2/
  2. http://mariaramirezr.zoomblog.com/archive/2007/08/13/octavio-Armand.html
  3. http://lasmalasjuntas.com/2012/08/16/exilio-y-lenguaje-octavio-armand-y-la-tradicion-literaria-cubana/
  4. http://www.eltonodelavoz.com/archivo/www.cubaencuentro.com/jorge-ferrer/blogs/el-tono-de-la-voz/octavio-armand-vida-de-orlando-garcia-y-posada-y-castro-i.html
  5. http://www.elimparcial.es/contenido/111778.html

Entrevistas realizadas a Octavio Armand por el crítico Johan Gotera, en pdf para bajar:

  1. Entrevista a Octavio Armand DDC
  2. Entrevista a Octavio Armand LLP

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Nota sobre El Hacer Poético de Julio Ortega:

hacerpoetico_portadaLos dos tomos comprenden más de 1000 páginas de entrevistas a poetas destacados de España y América Latina sobre su oficio poético. Todos responden a las mismas preguntas. Es un libro para leer de a poco. Como no soy una lectora disciplinada, voy saltando las entrevistas para leer a los poetas que conozco antes de familiarizarme con los que no. No he leído muchas, apenas 4 de cerca de 100 en total. Pero puedo ya decir que es un libro de lectura importante para cualquier poeta o estudioso de la poesía. Entre los entrevistados además están Rafael Cadenas, Juan Gelman, Eugenio Montejo, Luis Alberto Crespo, Ramón Palomares, Daniel Samoilovich, Margara Russoto, Gioconda Belli, Juan Gustavo Cobo Borda, José Watanabe, Piedad Bonnet, Yolanda Pantin, Carmen Verde Arocha, y Luis García Montero.

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