Esperar a que escampe

Caracas amaneció lluviosa. Con una de esas lluvias encerradoras, de las que uno siente que vino a lavar culpas o llevarse pesares. El agua cae y oigo los carros pasar sobre el asfalto húmedo. Es un sonido reconfortante no sé por qué. Quizás porque indica que hay vida fuera. Mañanas así no invitan a salir… Seguir leyendo Esperar a que escampe

Mañana rara

Es una de esas mañanas raras dónde no sabes en qué mundo andas, ni qué debes hacer ese día exactamente o si lo debes hacer, en las que te provoca esconderte del universo, para que no te roce, que no apriete donde duele, que deje respirar libremente sin presiones de ningún tipo. Rara esta mañana,… Seguir leyendo Mañana rara

Breve del monzón

El monzón trae la melancolía a Dhaka. Es inevitable. La lluvia que como película gris nubla la vista de la ventana, la canción insípida y triste del agua cayendo, no hacen sino convocar suspiro tras suspiro. Añorar un adónde ir, un café o un tecito con amigos del alma, una conversación inteligente y honesta. Pero… Seguir leyendo Breve del monzón

Viendo llover en Dhaka como si fuera Macondo

En un rickshaw atravesando la calle días después de la gran inundación del 2004.

  La lluvia se anunció el viernes en la noche con un aguacero torrencial pero corto, y desde el día siguiente como a las 10 de la mañana hasta el martes en la tarde no paró de llover. Siguió lloviendo desde entonces con brevísimas interrupciones hasta el jueves. La lluvia fue bienvenida el sábado por… Seguir leyendo Viendo llover en Dhaka como si fuera Macondo