Categoría: Divagaciones

Fastidio

En estos días he andado medio fastidiada de la computadora.
Abro el laptop sólo para trabajar, leer el correo, algunos blogs y ya.

Ah, bueno, y me he divertido con toda la alharaca que causara María Corina Machado en la prensa digital. No hubo comentario sopesado y comedido. Todo se fue a los extremos de los insultos, acusaciones, celos y al de los halagos grandilocuentes. La política venezolana pareciera haberse convertido en estos días en un a ver quien pica más a quien, grita más duro, es más grosero, se esconde o se deja ver en la compañía de quién.

Juicios aparte de la significación del encuentro, conveniencias o no a la causa democrática, no se le puede negar a esta mujer que su sagacidad y capacidades sobrepasan las expectativas que se tienen de ella. Hace 13 años la imagen de un teniente coronel vencido diciendo «por ahora» tuvo un impacto subestimado así como subestimaron intelectuales y medios que lo apoyaron y hoy le oponen, el proyecto que traía en la manga para luego de ganar las elecciones. Sería un error subestimar el impacto que pudiera haber causado la imagen del apretón de manos de esta semana en el inconsciente colectivo de nuestro país, así como subestimar la corriente de liderazgo que se está generando en esta mujer. Veremos que pasa.

Aparte de esta breve reflexión, no he tenido ganas de escribir nada en el blog, y de hecho estoy escribiendo esto solo para que sepan que ando medio desaparecida porque entre el calor de Dhaka, trabajo y fastidio que cargo no me provoca nada sino ver tele, leer o pintar en mi tiempo libre. Espero que se me pase pronto la racha para entrar en conexión de nuevo.

Blogs «sin mordaza»

Bueno y ya tenía que ocurrir que a un medio se le ocurriera usarlos como herramienta con sesgo político o sencillamente con sesgo de lo que sea pero tendencioso.

En noticiero digital descubrieron los blogs, y dentro de poco veremos a todos los columnistas estrella con el suyo. Lógico. Y no sé porqué no ha surgido antes. Todavía me asombro de conocer gente que no ha oído acerca de ellos.

Algunos blogueros colegas y amigos están enlazados en su página principal: Topocho, Echeto y Concafé así como por supuesto el de Miguel Octavio, El excremento del diablo.

Me fastidia que no hallan enlazado a Veneblogs con prominencia y otros «portales» como qtpd, el cual aunque no es explícitamente un portal hospeda a bastante gente, ¿no? o por lo menos así parece.

Creo que todos los blogs que hasta ahora están registrados (1276) en veneblogs ejercen libremente la libertad de expresión. Ninguno que yo sepa tiene mordaza explícita. No tendrían, si no, entonces razón de ser. Esa es la cualidad del blog, el ejercicio de decir libremente, y por supuesto de opinar. Lo de «sin mordaza» es como que tendencioso aunque tiene punch, y es como que tentador caer en la «tendencia» y abrir uno allí solo para drenar la bilis que genera leer las noticias del país, siendo éste un mal vicio por demás en el que recaigo una y otra vez… Me lo pensaré.

A ver que pasa con esta experiencia bloguera, del sitio del «noticiero» que todavía no sé si tiene permiso para publicar o sindicar las noticias de los demás medios, pero el cual como idea de compendiar los articulistas y noticias más relevantes de la prensa diaria es muy útil, para los viciosos de la misma como yo.

Dhaka bajo hielo

Hace un par de semanas estuvieron cayendo lluvias con vientos huracanados. El cielo se encapotaba creando una oscuridad de eclipse y de repente reventaba el agua y se aparecía la ventolera furiosa. Pero peculiar fue la que además nos dió pequeñas metras de hielo, para luego en un arrebato arrojar golondronas, y después unas peñonas de más de diez centrímetros de diámetro. La gente alucinada corría en la calle a agarrar los trozos de frío y meterlo en bolsitas. Los jardines llenos de palmeras y verdes de trópico de repente cristalizados con los remanentes, que por supuesto duraron solo unos minutos, porque el calor sin dar tregua no se había retirado.

Y no se retira. Más de 35 grados que quieren su costrita momentánea de hielo.

Malasia 4 – De vuelta por estas sendas

Volví este sábado en la noche y el domingo al dar una vuelta por la prensa, me dí cuenta lo bueno que es despegarse por una semanita de la computadora y las malas noticias. En una semana solo le dí una mirada a mi correo y porque me encontraba en una tienda de computadoras conectadas a internet. Demasiadas malas noticias como retorno a la rutina. Otras que parecieran repetirse todos los días cambiando los números de muertos nada más, los atentados en Irak. Conflicto con el que nos aturdirán hasta la insensibilidad en los noticieros de CNN. Serio y complicado porque no es sólo acerca de la ocupación gringa. Nunca entenderé a los que en nombre de la libertad de un pueblo matan al mismo pueblo provenga del bando que provenga la violencia… En fin, el absurdo es demasiado grande para mí.

Noticias tristes otras, como la muerte del Chico Carrasquel, nuestro primer grande liga del béisbol. Siempre he pensado que los verdaderos héroes son los deportistas en nuestro país. Salen adelante sin ningún apoyo ni de colegios o universidades o instituciones deportivas, entrenando en su tiempo libre, rasguñando para viajar a eventos si no encuentran los patrocinantes o si la ayuda del estado para los mismos es insuficiente o inexistente. Y son los deportistas los que usualmente devuelven a su comunidad con pequeñas obras, con ayuda, con ejemplo y con humildad. Son los deportistas los que insuflan el espíritu y las ilusiones de miles de niños con la posibilidad del logro y la realización de los sueños, los que le alegran la vida a miles de personas alienadas por el trabajo muchas veces frustrante y sin perspectivas porque no pudieron tener mejores oportunidades. Vi en la prensa que el homenaje dado por la gente fue sentido. Una vez fui a casa del Chico en Sarría y vi que tenía un piso de su casa o la adyacente no recuerdo bien, llena de placas, copas, homenajes de todo tipo, desde unos dados por gente muy encumbrada con otros dados por representantes de pequeñas comunidades. Todos juntos sin distinciones ni sitios de honor en aquella galería casera. Recuerdo que se lamentó de que el estado ni las instituciones en Venezuela jamás daban ningún tipo de privilegio a sus figuras deportivas, nos comentó como tenía un boleto de oro para entrar a todos los juegos de la liga en USA así como una pensión de por vida (si mal no recuerdo) y como en el país una vez no lo querían dejar entrar al estadio que lleva su nombre. Sin embargo la queja no tenía amargura porque el cariño de la gente siempre estuvo con él. Ojalá pase al panteón de héroes de la memoria del afecto y no al de los del olvido por desidia.

Salir de Dhaka a un país como Malasia con una breve estancia en Singapur, es como darse un masaje y un baño de espuma para luego salir a meterse en un tráfico de la autopista del Sur pero con calor de 30 y pico de grados. El regreso se hace un poco traumático no sólo por el nivel de occidentalización que se deja atrás sino porque Malasia me recuerda a esa Venezuela de los 70 en «vías de desarrollo» que tanto se decía que era y en la que crecí. En esta ocasión tanto Lino como yo hemos sido víctimas de la nostalgia (aunque yo vivo en nostalgia eterna) y nos hemos llenado de expectativas para nuestro próximo viaje a Caracas. Yo con 3 años sin haber viajado para allá, Lino con casi 6.

Las fotos y alguna crónica, especialmente de Singapur las postearé en las próximas semanas. Entretanto, el guayabo me hizo proponerme no leer noticias todos los días y dedicar ese tiempo a mi blog, pintar y leer (no sólo blogs) sino los libros que andan pendientes y otros que compré en KL. Me atraparon unas memorias de Asimov, la primera trilogía de Ursula K. LeGuin, y un par de novelas de Philip K. Dick. Ando sci-fi en estos días y el contraste de ese imaginario con Dhaka me parece fantástico. Y necesario, el calor anda a más de 36 grados centígrados y la humedad intolerable, no queda sino encerrarse en el aire acondicionado con un buen libro.

Bueno, era sólo para decirles que ando de vuelta por estas sendas.