Mes: julio 2005

¡Espero veros blogueros!

Bueno por supuesto que ya me metí mis arepitas, chicha, cocada, asquerositos, etc pero luego de salir de ver al chorro de primos, cuñados, etc este fin de semana me encantaría cuadrar un día en algún lugar donde sea fácil llegar para conocer a aquellos con quienes nos hemos estado leyendo-comentando-posteando en estos meses. Es que no me puedo ir de aquí sin conoceros, ¡jolín!

Así que no sé como podemos organizar la cosa ya que sé que muchos estarán de vacaciones o por irse pero de verdad que me gustaría conocerlos en persona. De repente un viernes al final del día o un sabado, en fin no sé. Oigo sugerencias en cuanto a sitios, días, etc porque ando desactualizada de dónde nos podríamos reunir que sea chévere y económico. Si quieren hablar conmigo solo mándenme a gmail un correo a nombre de kirakar con su número e igual les mando mi teléfono y cuadramos.

En Caracas

Me preguntan si estoy en mutis. Y sí pero por las circunstancias. Es que aterricé en Caracas el 13 de julio. Luego de muchos deseos por venir, que se veían frustrados por cuestiones de trabajo, disponibilidad de dinero, etc. con mucha brega Lino y yo terminamos de resolver la venida con una breve estancia en Barcelona con la rusa joropera, mi hermana, para luego aterrizar aquí.

Todavía andamos en fase de encuentros con amigos y familia, y aunque he estado deseosa de postear he estado limitada por el dinosaurio de computadora de mi mamá que no tiene puertos usb y se maneja con windows 98, mientras consigo un adaptador de enchufe de viajes que de capocha no compré de venida para usar mi laptop posteando fotos y pues cómoda para escribir.

La gente con la que nos encontramos nos pregunta que cómo encontramos esto o si ya superamos el shock. La verdad es que estamos felices de estar aquí, y nuestro patrón de comparación es diferente porque no venimos ni de Europa ni de Estados Unidos. Así que para nosotros esto es una maravilla y de paso es nuestra maravilla. El Avila sigue cuidando a Caracas y la picardía, sentido del humor y amabilidad de mi gente es con lo que me he topado hasta ahora. Estoy en casa.

Encadenamientos

El 23 de junio Iria me pasó junto a otra gente el bastón de una cadena. Lo marqué en mi bloglines y entre una cosa y otra se me pasó.

La verdad es que como dice ella, la gente como que se está fastidiando con las cadenitas. Yo pasé una en estos días y creo que solo Caribe la contestó en los comentarios jajaja.

De verdad es que voy a matar dos pájaros de un tiro y contestaré la de los blogs y los libros aunque esta última que yo sepa nadie me la pasó.

Como Iria tengo mis blogs favoritos en la lista que dice los blogs que leo. Hay un par de ellos nada más que aún no están en esa lista pero porque la tengo que actualizar a mano, es decir en la plantilla. El blogrolling es para poner los que no son venezolanos que leo, sitios de interés que me gustan o quiero compartir. Dependiendo de mi humor visito unos u otros. Bloglines me hace la vida más fácil porque así estoy al día de las actualizaciones. Pero admito que no he explorado exhaustivamente las nuevas adiciones a veneblogs, y de alguna u otra forma estoy ligada afectivamente a los primeros que visité y descubrí, los cuales son de resultas mis favoritos.

He leído muchos post espectaculares de buenos pero no los marqué o guardé en ningún lado. Me gustaría hacerlo a partir de algún momento. No le he parado a ver si hay herramientas para ello. Eventualmente los imprimiré porque de repente los blogs desaparecen y con ellos las referencias puestas en el de uno con los enlaces. Eso me traumatiza. Es como que se me desapareciera un libro en la biblioteca. Un porqué te fuiste, yo que te quiero tanto…

No le pondría bomba a ningún blog ni a nada en este mundo. No va conmigo la violencia. Todo el mundo tiene derecho a andar por ahí, decir y hacer lo que quiera, menos matando gente o abusando de ella. De resto…

Con los libros la cosa se me hace incluso más peliaguda. Tengo tantos autores favoritos y dependiendo de la manera cómo transita mi vida los recuerdo, o visito más o menos. Y en casos más afortunados descubro unos nuevos. En estos momentos ando otra vez con Nabokov, Kundera, Miller, me hace falta Cioran. Y ando leyendo a Amy Tan que también se regodea en la memoria, la nostalgia y las dualidades culturales. Todo este rollo del exilio, la internalización de otra lengua como tuya e incluso considerarla eventualmente como herramienta de expresión me preocupan porque no sé si andar de mudanzas se convierta en el sino de mi vida. Salí por un año de Venezuela y ya llevo casi siete fuera. Pero incluso de regresar, no sé si continuaría viviendo en alguna otra suerte de exilio.

Y la verdad es que el tema es una constante de mi interés desde siempre. Cortázar y Borges fueron unos notables exilados, lo mismo que Neruda. Sábato es un exilado existencial. Un humanista en medio de la deshumanización que vive el mundo.

La literatura para mí es una experiencia vital. No es un ejercicio meramente intelectual. Para mí es una necesidad leer, pero leer vitalmente. Alimentar las neuronas y todo lo demás que se pueda alojar en el hígado o el corazón. Por supuesto que a veces leo uno que otro bestseller con la esperanza recóndita de un «algo más» para siempre darme de narices y concluir que debí haber esperado por la película como con El Código Da Vinci. Al que me acerqué por los comentarios y por Da Vinci para descubrir que era un refrito de la investigación de los autores de la teoría de la conspiración religiosa Holy Blood, Holy Grail que había leído años antes… Otra vertiente de lectura que me apasiona: religión… y de allí derivamos a la mitología y la fantasía… puro Joseph Campbell, Jung, y ciencia ficción. Porqué creemos o no creemos, que nos lleva a hacerlo y sus posibilidades como herramienta de creación. El héroe y cómo se gesta, subconsciente, inconsciente colectivo, arquetipos, anticipación, universos, nuevas éticas y utopías, etc. Y ya se podrán ir dando cuenta del coctel de intereses que tengo en cuanto a lectura literaria y no literaria.

En otro orden de ideas hay autores de los cuales me interesa sólo su obra, otros su vida más que su obra, y en otros, ambos se me hacen inseparables. Tales últimos son los casos de Nabokov o Miller. No sé si me llevaría algún libro a una isla desierta. Sería una tortura pensar en los que no me llevé. Pero ahora que lo considero mejor quizás Cioran para recordarme porqué no me debo suicidar en tanta soledad, alguna antología de poesía universal que contenga todos mis entrañables, las memorias de Jung para provocarme sueños insólitos y terapéuticos, las obras completas de Borges para tener la biblioteca interminable, y una buena historia épica ya sea la Biblia, la Odisea, el Quijote o el Señor de los Anillos que me mantenga la ilusión de llegar algún día a alguna parte luego de mucha búsqueda…

Y con esto me despido y doy por terminada mi participación en ninguna otra cadena. La vida y lo que nos gusta de ella no se pueden reducir a una lista. Ojalá fuera así de fácil esto de vivir. Si fuéramos así de reduccionistas no tendríamos blog entre otras cosas, porque para qué. Pero ha sido divertido encadenarse y supongo que no está demás saber cosas que presentíamos de los demás y/o asombrarnos con lo equivocado que estábamos. Y de todas formas descubrir que seguimos gustándonos.

Independence day

Ayer 5 de julio fue el día en que conmemoramos nuestra independencia como país.

Hoy 6 de julio, leo esta perla en la prensa y las negritas son mías:

«El presidente de la República, Hugo Chávez, dijo hoy al finalizar el desfile militar conmemorativo del Día de la Independencia, que es necesario trabajar en tres líneas estratégicas: el fortalecimiento del cuerpo militar, fortalecer y acelerar la unión cívico-militar, y la incorporación del pueblo a las tareas de la defensa nacional.

El primer mandatario hizo un llamado a todas las instancias del gobierno, desde el nacional hasta el local, a movimientos sociales, estudiantes, y a cada venezolano, para que trabajen en estas tres líneas estratégicas.

Destacó el rescate de armamento que estaba fuera de uso como ametralladoras, misiles antitanque y cañones antiaéreos. «Esto es una demostración de cómo estamos progresivamente recuperando la fortaleza moral», exclamó el primer mandatario. Dijo Chávez que estaba muy disminuida «la fortaleza del cuerpo militar de la República». Agregó que se ha incrementado el personal, el nivel de vida, y la atención de la familia.

En cuanto a la segunda línea estratégica que dictó Chávez, el fortalecer y acelerar la unión cívico-militar, consideró como «punta de lanza» a la reserva militar, «campesina, obrera, estudiante, amas de casa, soldados retirados». Anunció que están armando la reserva. «Cada soldado de la reserva tendrá su arma individual«.

Sobre la tercera línea estratégica, el presidente dijo que le corresponderá pronto refrendar la nueva Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional, donde se contempla la figura de la guardia territorial conformada por todos los venezolanos. «La guardia territorial somos todos los venezolanos, todos los patriotas para incorporarlos a la defensa nacional», afirmó.»

Se acuerdan ustedes de esa canción de cha-cha-cha que decía «Los marcianos llegaron ya…». Pues luego de leer estas declaraciones, me pregunto que para defendernos de quién nos estamos armando, ¿contra la invasión de los marines? La cual es tan probable como la de los marcianos. La verdad es que no creo que eso vaya a ocurrir ni siquiera, si descartando el autogolpe, el presidente Chávez decide llamar a referéndum para entronizarse como presidente vitalicio -aka dictador-, cosa que sería su suicidio político como líder continental, que es adonde apunta su posicionamiento revolucionario.

Entonces ¿por qué esa insistencia en que amas de casa, estudiantes, campesinos y demás anden armados? Así si un DIM con pasamontaña me da una voz de alto en vez de correr y yo con un hierro en el bolsillo capaz y me envalentono y me lo quemo. Ni hablar de que si hay una protesta la gente no irá con vinagre para las bombas lacrimógenas sino con su 9 mm. Pero, además si por esas cosas naturales de la vida en que así como hoy eres popular, mañana no, y se prende una revolución dentro de ésta, ¿no es como riesgoso que todo el mundo ande en «reserva»?

El día de la Independencia, no debería ser una celebración mortuoria sobre lo que aconteció hace casi 200 años, ni tampoco un clamor en contra del neocolonialismo, que si a ver vamos es como la queja de un cincuentón en terapia echándole la culpa de toda su disfuncionalidad a que su mamá no le mimaba de chiquito. Es decir, ya estamos grandecitos para seguir culpando a los «otros», que no son inocentes, pero ya como nación soberana se supone que tenemos algún criterio para administrar nuestra vida como país y no dejar que nos pisen.

El día de la Independencia debería ser una celebración a la libertad. No sólo como país. Sino a haber ganado la libertad como valor. La libertad a hacer, a expresarnos, a autodeterminarnos y esto funciona no solo a nivel del colectivo nacional sino a nivel individual.

La verdadera libertad está en la capacidad del individuo de entender qué es lo que lo aliena y poder decidir si quiere seguir sometido a esa alienación o superarla.

Y es en ese sentido que quiero celebrar el día de la independencia de Venezuela, porque es también el día en que celebro mi independencia como individuo. Si bien es el día que recuerda la valentía, el sacrificio, la lucha y la muerte de muchos, lo importante a destacar es que lo hicieron para que hoy gozáramos de la felicidad de esas libertades. Y nuestro deber para con ellos es justamente ese, la celebración de la libertad, ejerciéndola.

Yo no quiero tener un arma en mi casa, ni quiero formar parte de ninguna reserva y menos ser guardia, porque la mejor defensa que puede tener este país es fomentando el ejercicio de la libertad que como deber y derecho tenemos para autodeterminarnos, para disentir y para lograr acuerdos en los cuales como principio se garantice siempre el mantenimiento de esa libertad.

Si nuestra libertad e independencia nacionales se vieran amenazadas obviamente habría que defenderlas, pero ¿están realmente amenazadas desde afuera? Y haciendo un poco más peliaguda la pregunta ¿acaso lo están desde adentro? y si es así ¿por quién? Yo les voy a dar la respuesta. Está amenazada desde adentro y el quién, es el que usted piensa, y dependiendo de su orientación política tendrá boina roja o será miembro de Fedecámaras. Así de mal estamos, que en el concepto de libertad de cada quien no entra el otro. Estamos presos de nuestros resentimientos.

El enemigo no lo tenemos fuera. El enemigo está dentro de nosotros cuando decidimos que la culpa de nuestras penas y miserias es del otro, porque no tiene nuestro color, o nuestra religión, o tiene más dinero, otro estándar o filosofía de vida, u otra política. Cuando nos cerramos a la simple idea de ponernos en el lugar de ese otro y tratar de comprender sus razones y circunstancias, para lograr un entendimiento enmarcado en el respeto y la concordia.

Con esta línea de estrategia nacional no veo la celebración de nuestra independencia, lo que veo es temor, guerrerismo, potencial violencia, y lo que menos veo es un ejército.

Si hoy día las libertades no se hubieran visto tan insultadas y amenazadas por este gobierno, estoy segura de que nuestra democracia con Chávez a la cabeza sería sólida y creíble. Y no sólo eso, sino que los que nos oponemos a él le tendríamos respeto. El simple conteo de las papeletas del referendo le hubiera ganado ese respeto, porque hubiera sido la corroboración sin lugar a dudas de su liderazgo. Y su discurso no me sonara tan lleno de lugares comunes sobre el colonialismo, el neoliberalismo y demás ísmos, cuando por un lado condena a las naciones poderosas por intervenir y por otro conviertiéndose él mismo en poder interviene en otras y deja a Cuba -que es Fidel-, influir en sus juicios y decisiones.

Y todo esto para decir -aunque siempre la realidad supera a la ficción-, que no sé porqué, lo de la reserva nacional me recordó esa película con Will Smith donde le caía a golpes a un extraterrestre que parece una combinación de pulpo con calamar; donde los combatientes del ejército antes de su batalla final reciben el discurso más cursi y manido que sobre la lucha por la libertad he escuchado en mi vida en boca del presidente de ficción, que termina diciendo «Today we celebrate our Independence Day» conminando al triunfo en contra de los alienígenas.