Mes: abril 2007

41 en Kenya

He estado algo silenciosa este mes, a pesar de que me propuse escribir más entradas a la semana en este blog. Pero tengo una falta de quietud que me distrae y me auyenta la disciplina.

Hoy llegué Kenya. Estoy en Nairobi y mañana voy a Malindi en la costa, al matrimonio de uno de nuestros mejores amigos. Será un matrimonio mixto hindú-cristiano, así que habrá dos ceremonias. Voy también a celebrar los 41 abriles con gente querida y entrañable, en una tierra también querida y entrañable, y con suerte el viaje me servirá para darle sosiego a lo que me tiene distraída de sentarme y echar tecla. Los 41 son un día antes del matrimonio de los panas. Ya tuve una pre-celebración este viernes pasado con el Grupo Latino de Dhaka donde echamos pie que dio gusto. Aquí espero terminar de gastar la suela.

Alguien me dijo que si uno celebra el cumpleaños o recibe el año de viaje, le toca viajar más ese año. Espero que así sea, porque a pesar de que siempre añoro sentar base, no deja de seducirme la posibilidad de ampliar las marcas en el mapa arrancándome para alguna parte cada cierto tiempo.

Creo que tendré conexión de internet en Malindi, así que ya les contaré como estuvieron los saraos.

Santa María de Corea

En nuestra pequeña comunidad latina en Dhaka, tenemos varios curas y monjas que están de misión por acá. Atienden comunidades de minorías étnicas que profesan el cristianismo y que de alguna forma están algo marginadas y olvidadas de la sociedad y el gobierno. Estos religiosos vienen de México y Colombia. Los mexicanos andan por Khulna cerca de la frontera con la India y tienen orfanatos o casas hogar para niños que han sido abandonados y a quienes les dan techo, comida y educación. Tienen ya varios años en Bangladesh y de tanto en tanto los vemos en Dhaka, ya que sólo vienen cuando es necesario.

Los de Colombia, son de Medellín, son 5 que han llegado en remesas de 2 y 3. Como han tenido que quedarse en Dhaka por varios meses a aprender el bangla antes de irse al interior, se han integrado a nuestra comunidad y se han aprestado a darnos misa todos los domingos en una de las pocas iglesias católicas del país que también es un seminario. La iglesia de Banani. La iglesia es bastante grande y cuenta con una capilla alterna, llamada «La capilla coreana» donde los padres con mucho cariño y sacrificio (porque viven del otro lado de la ciudad) nos dan la misa a los 10 o menos del grupo que se animan a ir cada semana. Esta capilla existe porque hay muchos coreanos en Bangladesh que son católicos. Allí celebraban misas en coreano hasta hace poco, pero ahora van a la misa general que es en inglés y que aglutina a bangladeshis, coreanos y demás extranjeros católicos que asisten a ella.

Pero toda esta explicación viene a cuento porque en la capilla hay una figura de la virgen María con su niño presentada con el atuendo y las facciones coreanas que me parece muy singular y hermosa. Casi zen si se quiere. Aquí está la foto que quería compartir que no está muy buena porque la tomé con la cámara del teléfono, pero que ilustra este post.

virgencoreana.jpg

La decoración de la capilla es también bastante particular con flamas saliendo de flores de loto, en la base del Cristo que corona el altar, el cual está tallado en madera y tiene la cara barbada a la que la iglesia nos ha acostumbrado.

lotoflama.jpg

Ya en Uganda había visto últimas cenas talladas en madera y otras escenas bíblicas pintadas donde todos eran africanos. No puedo dejar de admirar la penetración del mensaje cristiano en ese sentido. Con todo y lo criticable que pueda tener la iglesia como institución, la médula de su mensaje basado en el amor, la compasión, el perdón y la redención supera cualquier barrera cultural. La gente hace dicho mensaje suyo y lo representa como le es más afín y querido.

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Ranteo de la Semana Santa

En diálogo

Lo que tenga que opinar de política o similar ahora lo haré en «En diálogo«.

En algún momento tuvo una buena vida y de repente ese blog se desinfló. Unos desistieron de postear allí. El resto nos desanimamos algo y nos volvimos a nuestra esquina personal. Pero no me provoca por los momentos más política en este blog. Así que retomo ese espacio por esa razón.

Allá pueden leer El enemigo único a propósito del 11, 12 y 13 de abril.