Categoría: Divagaciones

En diálogo

Lo que tenga que opinar de política o similar ahora lo haré en «En diálogo«.

En algún momento tuvo una buena vida y de repente ese blog se desinfló. Unos desistieron de postear allí. El resto nos desanimamos algo y nos volvimos a nuestra esquina personal. Pero no me provoca por los momentos más política en este blog. Así que retomo ese espacio por esa razón.

Allá pueden leer El enemigo único a propósito del 11, 12 y 13 de abril.

Breves divagaciones de la duda, el blog y la intimidad

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[Iglesia en Barcelona, España]

Es difícil dejarse las confusiones de lado.
Difícil sobre todo si de alguna manera uno disfruta estando confundido. No saber qué hacer. Qué decir.

La televisión es entonces la mejor manera de pasar el día. El cerebro se lobotomiza solito. Se atraganta con todo lo que recibe. Se empacha y sin darnos cuenta ya llegó la noche y a pasarse el suiche para dormir. Porque las noches de televisión no son noches de insomnio.

Uno crea sus propias atmósferas, burbujas, peceras, contenedores de lo que uno quisiera creer que es la vida. La vida que uno posee y no la que lo posee a uno. ¿Hasta dónde somos prisioneros de la circunstancias? ¿Será una ilusión que podemos domarlas y someterlas a nuestra voluntad? ¿Será la verdad que estrellas y planetas tienen nuestro destino ya escrito?, o ¿que dioses y seres superiores se manifiestan a través de nosotros y que no somos sino meros vehículos de sus mandatos? ¿Dónde estará el punto medio entre la voluntad y las circunstancias que nos modelan, si es que dicho punto medio existe?

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Visito el blog y lo veo como si no me perteneciera más. Y escribo mentalmente en él casi todos los días, pero una vez pongo los dedos en el teclado y consigo el impulso, no me sale otra cosa que estos lamentos pendencieros de mi misma. De mis dudas reiterativas, aburridas, que resisten cualquier consejo. Mi vida fuera del contenedor está llena de cosas vivas, de itinerarios, contacto humano, imágenes y contemplaciones. Pero dentro pareciera que sólo encuentro solaz en repasar el tema una y otra vez. El tema de la duda. De las dudas. De la pregunta constante por todo. Descargar en los cuadernos no me termina de dar solaz y pareciera que debo aullar con palabras un desespero que en apariencia ni siquiera padezco.

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La del blog es una intimidad rara. Porque se escribe para el lector que uno espera. El ideal. El que «sabe» de lo que estás hablando. Y esto es tan falaz. Porque lo que uno escribe desde lo más adentro sólo lo entiende uno. Los demás sólo reciben destellos.

Esto es más que una plataforma de publicación, que un «medio».

Es la caída en picada o el ascenso vertiginoso. De uno mismo dentro de sí.

Entre otras cosas más o menos, halagadoras.

Detesto explorer

Cuando por fin pensaba que esta plantilla estaba bien, me encuentro con que se ve mal en Explorer 7.

La planilla de comentarios se va hacia el fondo de la pantalla. Pero lo lamento, mientras lo arreglo o me hago otra plantilla se quedará así.

Detesto explorer. ¿Por qué no puede ser como Firefox?

Esquizopédicos y otros

Gracias a los esquizopédicos de Huguito, Infelix e Inti, estoy masticando la idea de «podcastear».

Hay una buena guía en cómo hacer los podcasts en cinco pasos y medio dada por el Infelix en Esquizopedia, para aquellos que se animen.

Y Huguito (uno de mis héroes de la vida real bloguera, porque vive de eso), se ha inventado los microcasts y nos orienta en el asunto en su blog QTPD, donde además uno puede escuchar los microcast que ha hecho con tips para mejorar nuestros blogs.

Hay otros blogueros, como Kareta, que han empezado con éxito la experiencia del podcasteo y me parece un excelente complemento a los blogs que poco a poco se van convirtiendo en una alternativa comunicacional de importancia en Venezuela.

Los esquizopédicos incluyen en este post un directorio de blogueros que están haciéndolo.