Categoría: Divagaciones

Encrucijada

En la encrucijada se abren
los caminos posibles.

Y la duda nos deja allí,
en esa cruz de opciones,
la de desandar la senda
desde ese punto medio
u otras tres
sin horizonte a la vista.
La de medrar allí
mientras se decide la ruta
sin que el tiempo pareciera transcurrir.

Una cruz,
una equis,
un fragmento de mapa sin trazar.
Elusivo,
caprichoso,
sujeto al azar de la voluntad
a la suerte del destino,
una partícula de vida
en el arenal del mundo…

¿qué importa, entonces,
si andas o desandas,
si vienes o vas?

Es la trama de las decisiones
la red
los laberintos
las sendas claras o tortuosas
en esa particula pequeña y planetaria a la vez
de tu vida…

Un año

Hace un año recomencé este blog como por cuarta vez
. Y desde hace un año lo mantengo con una periodicidad con la que me siento cómoda.

No sabía las satisfacciones que me daría ni tampoco que me metería en un mundo donde he conocido, en la mayoría de los casos, virtualmente a personas y personajes extraordinarios. En otros casos me ha permitido mantener un contacto especial con amigos entrañables de «mi» vida real y o virtual como Miguel Pinto autor de Peor es nada y Juan Carlos Chirinos autor de El Cuaderno de Taganga.

Mi blog es un blog egocéntrico. Creo que no lo he ocultado. Es sobre mí, lo que pienso y lo que experimento en mi vida traducible en palabras hasta donde mi pudor y mis propias barreras me lo permiten. En ello entra por supuesto la relación con mi venezolanidad desde la nostalgia, que ha dado fruto a reflexiones sobre el país y que hace un par de semanas generó otro blog, colectivo esta vez, gracias al empujoncito de Carlanga, Iria y demás, para dar un paso adelante saliendo de la preocupación a la acción, en la medida de mis posibilidades geográficas. En este caso la acción de abrir un espacio donde poder estar en diálogo y donde ejercitemos lavoluntad de nuestra de nuestra parte por caber todos. Un grano de arena pués.

K-minos lo recomencé el 1ro. de octubre del año pasado y aunque recordé la fecha, me obligué a ignorarla por un par de días para reconfirmar que en este pequeño espacio yo dispongo hasta de mis aniversarios. Y cómo celebro uno que me es particularmente placentero, me permito ofrecerles a los asiduos, los nuevos y los lectores paracaidistas una selección de mis posts favoritos. Unos vieron la luz en esta página, otros fueron mudados a secciones de este sitio que considero pero que no actualizo activamente. He omitido los que se refieren a la política o al país. Aunque algunos de esos me gustan mucho no los escribí con placer sino más bien llena de preocupación y en algunos casos repleta de una mezcla de furia y desaliento con rebeldía ante las ganas de pesimismo.

Así que aquí están mis favoritos sin especial orden cronológico, o etc.:

De las siguientes crónicas las dos últimas fueron escritas cuando tenía el blog anterior en Movable Type y en un hosting que me borró todo en el vulnerable momento de mi mudanza a Bangladesh sin contar con un respaldo que poder importar en blogger todos los post viejos:

Listar estos favoritos me ha permitido releer todo mi blog y puedo decir que estoy contenta con casi todo lo que he escrito. No me había percatado que he escrito abundantemente sobre la libertad de expresión y los derechos de autor, y me alegro que así haya sido porque es definitivamente algo que como profesional de la edición me compete, pero que por encima de todo como bloguera me es capital siendo este un oficio-ejercicio-actividad asumido desde mi individualidad y como expresión de la misma. Individualidad que sin libertad no puede ser expresada ni desarrollada.

Así que ¡Feliz 1er. Aniversario! a mis k-minos, los cuáles encuentro algunos días rectos y sin obstáculos y otros como laberintos en los cuales me pierdo sin remedio.

A propósito de “soldados” civiles…

Civil y soldado – fragmento

Espero encontrarme algún día
de nuevo con tu espectro en la trinchera,
anunciando «Soy un soldado». Entonces no habrá titubeos
y te habré de disparar certero y justo
con la carne y el pan y la vasija de vino.
Un racimo de pechos en cada brazo y aquella
solitaria pregunta, ¿sabes, amigo, incluso ahora,
el porqué de todo esto?

Wole Soyinka Idanre y otros poemas

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Leído en este excelente blog Contrabandos adonde llegué por Caja Virtual.
No aguanté la tentación y lo copió en vez de referirlo.

Divagación de lo mío

Dos de mis amigos acaban de llegar de unos días en Bali, Indonesia. Otra amiga se va en un mes a Nepal, Bhutan y Tibet en un viaje de 15 días. Otra acaba de llegar de Nueva Delhi, otro se fue a Cambodia en moto desde Tailandia y paso 5 días en Angkor Vat, la ciudad del antiguo imperio Khmer, me dicen para irnos a Myanmar durante los días feriados del Ramadán y yo no hago sino pensar en la esfera deshilachada de Soto en la entrada a La Carlota, en Caracas.

Toda esa discusión sobre la propiedad privada en Venezuela, de la tierra como propiedad colectiva y con sentido social, cuando lo que uno añora justamente es su tierra. Yo tengo apego a mi país porque es mi tierra y ello no es sino metáfora del mismo apego que cualquiera puede tener por su casa, su conuco, su rancho, su hacienda, su casita de playa, o su llegadero en el monte. Todo el mundo anhela su pedacito de mundo para sí.

A los Masai, guerreros libres del Mara y Serengueti, el gobierno keniano decidió quitarles parte de las tierras para desarrollos y pues, por tenerlas, por alrededor de los setenta. A los pocos días todos los Masai estaban en las afueras de Nairobi con pintas de guerra dispuestos a morir por ellas, no habría rifles suficientes contra todas las lanzas y la furia guerrera. Demás está decir que no se las quitaron y hasta el sol de hoy pastorean libres en el territorio que ocupa parte de dos países.

¿Y será que una carta agraria hará el truco de saberse dueño de un pedazo de tierra, de un pedazo de lo que sea? No lo creo. ¿Y será que la gente se conformará con la cooperación y la repartición equitativa aunque unos trabajen más que otros?… No es cuestión de ideologías, es cuestión del instinto humano la posesión de algo, una pareja, tierra, hogar, hijos… Es cuestión de instinto moverse en jerarquías sociales, económicas, políticas, burocráticas, estéticas, religiosas, ni en el socialismo más efectivo hay igualdad…

Tengo en mis manos las obras completas de Anna Akhmátova en la recopilación y traducción definitivas al inglés, que por esas suertes del destino, me crucé en Dhaka y en la lectura, recuerdo de su biografía las muertes de Gumiliev, su marido ajusticiado en la horca y Mandelstam muerto en el horror de Siberia, por ser poetas y tener voces. Recuerdo a su hijo 15 años preso por el crimen de ser su hijo. El cómo el ser poetas con garganta libre podía ser crimen capital en Rusia, un país con tantos millones de kilómetros y habitantes donde la palabra corría en libros y revistas, recitales públicos y en el boca a boca de la admiración. Nada de internet, cero TV. El miedo hace que Anna queme cuadernos de poemas y no escriba por 15 años. Y sin embargo, la palabra quedó y las obras completas 50 años despues de su muerte están para recordatorio de todos, de sus amores, sus sufrimientos y alegrías, tan poco revolucionarios fuera del hecho literario.

Los instintos de libertad y de tener son humanos. Los pecados son humanos también. Y en un ciclo de aciertos y equivocaciones nos movemos. A veces las esferas son radiantes y otras sólo hilachas al viento.

El horror siempre es una posibilidad. Lo vemos todos los días. Pero la memoria es flaca y sin hambre. No le gusta recordar qué es lo que puede entrar dentro de lo posible. Y no se sabe qué. Sencillamente, no se sabe bajo ninguna circunstancia. Se saben sólo los anhelos y añoranzas, mi tierra, mi casa, mi familia; y para expresarlas, mis palabras.