Ayuda a Cándido Millán

Por medio de los blogs de Kareta, Superdharma y el blogo me entero de que el profesor Cándido Millán está necesitado de ayuda para atención médica.

No sólo muchos estudiaron con sus libros sino que se beneficiaron de sus clases en bachillerato y en la Escuela Arte Fuego. Hoy día de ochenta años no tiene recursos para proseguir con el tratamiento de su diabetes que ya le ha costado la amputación de una pierna.

Transcribo el post de Kareta:

El Maestro Cándido Millán, profesor de arte y escritor de libros para niños y jóvenes está muy enfermo y necesita de nuestra solidaridad, casi todos usamos el libro de educación artística del maestro Cándido, por ende él forma parte de nuestra formación artística en el colegio y si él le dio al país sus aportes y conocimientos, por qué no darle ayuda en los momentos difíciles.

El maestro está enfermo de diabetes y ya le amputaron parte de una pierna, y lamentablemente los costos han superado sus posibilidades económicas, y es por ello que es momento de ayudar, depositando en la cuenta número 01210144910204342230 (ahorros) de Corpbanca, a nombre de Cándido Millán-Rubén Pacheco.

Rieguen la voz.

Más fotos

He subido más fotos a flickr.

Dos nuevos sets:

  1. Sheldrick Foundation – Orfanato de elefantes
  2. Sonargaon – Bangladesh

shieldrick.jpgY he agregado al de Zanzíbar unas 30.

El correspondiente a la Sheldrick Foundation es un set de fotos que tomamos en el Parque Nacional de Nairobi de los elefantes bebés que mantienen en este orfanato al cuidado de madres postizas (cuidadores), hasta que cumplen la edad necesaria para ser trasladados al Parque Tsavo donde son reinsertados en la vida silvestre poco a poco. Me falta agregar el set que tomamos en el Parque Tsavo de la fundación que irá aparte.

Sonargaon es una ciudad fantasma a una hora y media de Dhaka en Naranyanganj. En el pasado lejano, fue la capital de un reino Mogul (el de Isa Khan) que se estableció durante la Edad Media a partir del siglo 11 más o menos y estuvo activa y habitada hasta aproximadamente el siglo 17. La ciudad posee edificiones que fueron de gente muy rica, está llena de pequeñas lagunas artificiales, más bien piscinas donde la gente usaba el agua para el baño y su comida. Hoy día esas edificaciones están en el abandono, pero hay gente viviendo en ellas dando la sensación de como si estuvieran de paso, por el contraste del esplendor del pasado y la pobreza del presente.

Las fotos del set fueron tomadas hace un año antes de que se iniciaran trabajos de remodelación, que no se les puede llamar de otra forma, porque no están destinados a restaurar los edificios y conservarles el aura del pasado como ruina arqueológica sino que los están frisando y arrancando las plantas que han crecido sobre ellos, pero tampoco con el objetivo de recuperar el sitio para el beneficio de la gente que vive allí (es solo un trabajo de fachadas) sino como para que no se vea abandonado por las autoridades sin ningún respeto por la belleza original de los detalles. Supongo que para un país tan pobre como éste la restauración y preservación de monumentos es la última prioridad.

Hay más fotos recientes de Sonargaon en el set de Bangladesh 2006 y de partes diferentes de la ciudad. Todas las fotos están sin retocar y no hice una preselección así que algunas se verán como repetidas.

sonargaon.jpg

De lugares comunes

Es insólito como todo en esta vida se compensa. Así como recibí hace unas dos semanas la triste noticia de una muerte, hoy fue la del nacimiento del hijo de un amigo querido. Es tan milagroso percibir en una foto la promesa del futuro, la felicidad de los padres recién estrenados en el amor a primera vista de ese hijo. Todo esto suena cliché y manido, pero al mismo tiempo es tan real y factual que uno no puede evadirse del lugar común de sentirse también feliz y reconciliado, esperanzado con la vida.

Rayuela – Julio Cortázar [Capítulo 82]

Morelliana.

¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques, y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de este ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman el pensamiento y que hace la prosa literaria u otra. Hay primero una situación confusa, que sólo puede definirse en la palabra; de esa penumbra parto, y si lo que quiero decir (si lo que quiere decirse) tiene suficiente fuerza, inmediatamente se inicia el swing, un balanceo rítmico que me saca a la superficie, lo ilumina todo, conjuga esa materia confusa y el que la padece en una tercera instancia clara y como fatal: la frase, el párrafo, la página, el capítulo, el libro. Ese balanceo, ese swing en el que se va informando la materia confusa, es para mí la única certidumbre de su necesidad, porque apenas cesa comprendo que no tengo ya nada que decir. Y también es la única recompensa de mi trabajo: sentir que lo que he escrito es como un lomo de gato bajo la caricia, con chispas y un arquearse cadencioso. Así por la escritura bajo el volcán, me acerco a las Madres, me conecto con el Centro -sea lo que sea. Escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar la purificación purificándose; tarea de pobre shamán blanco con calzoncillos de nylon.

(-99)

Rayuela. Julio Cortázar. Capítulo 82. Ps. 512, 513.
Suma de Letras S. L. , 2001.

© Julio Cortázar y herederos de Julio Cortázar. Primera edición, 1963.