Más o menos a eso es que me suena la medida de cancelación de la concesión al canal 2, Radio Caracas Televisión (RCTV) de parte del presidente Chávez. Es de su opinión que RCTV es un canal golpista. Y porque esa es su opinión y aparentemente no hay nada que impida que la misma se imponga sobre la cantidad de venezolanos a quienes les gusta ver este canal, será retirada la concesión de su transmisión por ondas radioeléctricas. Así, sin juicios por romper leyes y sin reconocimiento de los derechos que dicho canal tiene de transmitir las opiniones de gente que se le opone al gobierno. Pero no se engañen la libertad de expresión en Venezuela existe … hasta Marzo que entra en vigencia el retiro de la concesión. Aquí pueden ver en pleno el anuncio de la medida por el presidente Chávez. Y aquí un antecedente. Y aquí otro. Háganse su propio juicio. Hay gente que justifica esta medida por haberse RCTV declarado enemigo del presidente y ser marcadamente opositor. Sigo pensando que debe haber pluralidad, y así como hay polarización en los canales del estado no veo porqué no puede haberla en los que no lo son. Se trata de que haya un equilibrio de una u otra forma y de que la gente pueda disponer de diversos puntos de vista. Pero creo que eso no está en la agenda del presidente, él no se siente sujeto a reflexionar sobre la constitución y hacerse su vocero, sino a ejercer su «libertad» de cerrar un canal.
Los cambios de gabinete y la revelación de lo que serán los «pilares» de su proyecto socialista como la ley madre revolucionaria (una ley súperhabilitante que le dará poderes plenos para decidir por todo el mundo lo que es bueno para el país) pues me siguen remitiendo a la frase del título de este post que resumirá el futuro de toda aquella oposición que asome a ser efectiva. Y para remarcar esa voluntad de «medalaganismo» porque «yotengolarazón» los anuncios rematan con más opiniones de nuestro presidente: un «pendejo de la p a la o» para el secretario general de la OEA, Insulza. Sí, muy «cómico» si se mira desde otra frontera. Muy «corajudo» porque no se inclina ante el «imperialismo». Para mí lo cortés no quita lo valiente. Quizás sean mis pruritos burgueses los que me previenen contra la vulgaridad en la observación de las formas. Pero los insultos no suelen llegar a ser frases históricas. No esas a las que tanto somos aficionados de poner en muros y monumentos como sentencias inapelables.
Que fue elegido por una mayoría para ejercer la presidencia. Vale, pero el porqué es discutible. Si dejamos de lado las teorías-rumores de fraude electoral y de secuestro de la familia de Rosales para que éste reconociera el triunfo chavista con prontitud, me inclino a pensar que la ganada de las elecciones no se debió al apoyo a un proyecto político sino para continuar recibiendo la caridad del gobierno en la forma de las misiones. Lo que llaman el «pueblo llano» que no es sino la gente más pobre, mayoría de la población venezolana, votó por Chávez porque su vinculación con él no es política, sino afectiva, y la idealización de la que lo tiene objeto es lo que lo previene de críticas a su persona y su desempeño como presidente. No hay cuestionamiento. Lo cual es incluso más peligroso para este proyecto de gobierno, porque una decepción emocional tiene más fuerza y revolverá más ira que una decepción política. Estoy convencida de que este intento de socialismo no tendrá éxito. Y es porque aún con votos, el sistema que se persigue implantar es centralista, totalitario en el ejercicio de los poderes y ya está dando evidencias de querer controlar todos los niveles de la vida nacional en una estructura de dominio piramidal que inducirá la sensación de participación democrática aunque bajo la vigilancia y lineamientos de Chávez que estará sentado en su ápice. Este marzo será cercenada la transmisión de un canal de televisión, para luego la nacionalización de CANTV (empresa telefónica nacional que perteneció al estado en el pasado) donde internet, me arriesgo a afirmar, será el blanco de las regulaciones con la excusa de querer proteger a la gente del veneno «imperialista», «golpista» y otras nueces.
Por los momentos, no se augura nada bueno con eso de un país «socialista», lo cual ni siquiera se va a someter a una consulta popular porque ya la consulta fue la elección de diciembre. Chávez venía diciendo desde el principio hacia donde iba y quienes le subestimaban o no otorgaban seriedad a lo que decía aún a estas alturas, quizás comiencen a preocuparse aunque ya esa preocupación no tendrá ninguna utilidad. El triunfo de las pasadas elecciones fue y es su cheque en blanco. Con este cambio de gabinete, el presidente se deshizo de todo aquél que aún representaba un vínculo con el pasado de la 4ta república. Ya sólo tiene a su gente con él.
Siento que el proceso que se avecina va a ser indetenible. No va a haber sino un simbólico y precario derecho a pataleo por parte de la oposición porque siempre se le necesitará para hacer valer aquello de que somos una «democracia» y de que a pesar de todo hay «libertad» de expresión. Sigo pensando que no será la «oposición» quien saque a Chávez del poder algún día sino el mismo pueblo «soberano» cuando se canse. Ese día la «revolución» no será nada bonita. Será el día en que la gente se harte (de nuevo) de que la jodan porque se puede. Porque las leyes y todo el sistema así lo permiten.
Entretanto, la historia de un canal televisivo que acompañó por más de 50 años el día a día de los venezolanos, será relegada a breves videos posteados en www.youtube.com, uno de los mejores inventos de esta centuria que no dejará a la memoria reposar.


