Aarghh!

He estado todo el día en la computadora y ahora caigo en cuán oxidada estoy en css.. He estado pariendo para adaptar una plantilla a mi gusto y sencillamente no me sale el asunto. Me da una jartera tremenda. Así que posiblemente vean diferentes temas aquí «suichándose» de vez en cuando hasta que me provoque sentarme a hacer el mío.

Creo que es más importante corregir los post y los comentarios. Por supuesto que estaré posteando cada cierto tiempo. De todas formas estoy encantada hasta ahora con WordPress.

Como noticia, les tengo que a lo mejor me voy a Uganda el 15. Y digo a lo mejor porque estas son las alturas en que no tengo confirmado el vuelo. Y como es el Eid todo está cerrado hasta el sábado. El Eid conmemora el sacrificio de Abraham a Dios… ¿se acuerdan? Cuando Dios le dijo que matara al hijo en sacrificio a él para probar su fe y en el último momento vino uno de los arcángeles, creo que Gabriel, y le paró la mano. Bueno estamos en plena celebración en Bangladesh y demás países musulmanes coincidiendo con el Hajj – la peregrinación a la Meca-.

En estos días la gente compra bueyes, becerros o cabras y los sacrifican en las casas. Hoy es el día del sacrificio. Los pobres van por los vecindarios a tomar la parte mandatoria que les corresponde, por la tradición que ordena entregar una parte de la carne a ellos como limosna.

En el estacionamiento del edificio había un torete gris y un chivo. Lino salió con la bicicleta y se devolvió porque por todos lados en la calle había olor a sangre.

No es que sea vegetariana, pero es que la cosa impresiona porque no hay casa que no sacrifique aunque sea un animal, generalmente toros grandes y hermosos. Usualmente se contrata a hombres en la calle que van ofreciendo el servicio de cortarle el cuello al animal, esperar a que sangre hasta morir, y luego tasajearlo.

Aquí vino uno de los vecinos a darnos de obsequio una parte hace un rato.

En general, la ocasión me pareció perfecta para quedarme en la casa encerrada.

Hubiera querido más bien aprovechar el tiempo en clasificar las fotos de Nepal. Tomamos más de mil entre todas las cámaras. Yo no tomé tantas porque estuve pariendo en el trekking. Cómo se notan mis años de falta de ejercicio. Pero toda la sufridera valió la pena cuando llegamos a ver los Anapurna, allí, casi que al alcance de la mano en medio de un frío macho, y un atardecer rosado.

Ya ni ofrezco que echaré el cuento porque vivo embarcando.

Nueva cara mientras tanto

He tenido problemas para postear en blogger. Me embarqué en instalar wordpress ya que creo que el problema es del hospedaje y algún «firewall», importé todo de blogger y qué tal que no me pone ni una tilde o una eñe… Si alguien sabe como corregir esto en la base de datos directamente le agradecería la ayuda.

En estos momentos ando corrigiendo la primera página y poco a poco iré modificando la plantilla para conservar la identidad de K-minos. Me gusta como era. Los post anteriores siguen teniendo su dirección única en mi servidor así que no se romperá ningún vínculo.

Importé todos los blogs que tenía y que eran las otras páginas del menú. Ahora pondré todos esos post dentro de las categorías pertinentes una vez que termine de corregirles la ortografía. A algunos les parecerá esto demasiado rollo, pero para mí es importante que todo esté junto. Sobretodo porque no tenía ninguna intención de cambiar de sistema o interface a las volandas como me está pasando.

Pero no me puedo quejar tanto, tuve un poco más de un año posteando sin problemas que es más de lo que puedo decir de experiencias anteriores donde todo se me borró, etc. gracias a los hospedajes.

¡Feliz Navidad y Feliz Año 2006!

Pues creo que este es el último post del año.
Mañana salgo a Nepal a pasar frío, haciendo un trekking desde un pueblo llamado Pokhara del cual saldremos el 24. Regresamos el 31 a Kathmandú donde pasaremos el año, y el 2 en la tarde estaremos de vuelta en Dhaka.

A todos aquellos que pasan por acá y me privilegian con su lectura y comentarios, les deseo una Feliz Navidad. Y que el año que viene sea mejor para todos. Y les pido que se acuerden de los que necesitan y aparten algo, ya sea tiempo, un poco de dinero o ropa para ayudarles.

Desde aquí también invoco la buena voluntad de Dios, Dioses, Hados, Universo, Energías Cósmicas, Madre Natura, etc. para que hagan un reset y nos quiten unas cuantas guerras de encima, para que faciliten los planes de aliviar la pobreza en el mundo y para que en general, hagan que la gente se aplique a entender a aquellos que no entiende y le entre un poco de compasión y amor por el prójimo.

Especialmente, para que iluminen a los 190 y tantos presidentes, primeros ministros y/o reyes del mundo de quienes dependen la vida, bienestar y prosperidad de más de 6 billones de almas humanas que se estima tiene este planeta (6,446,131,400 +).

Hasta el año que viene!

En estos días…

La verdad es que no he tenido ganas de postear gran cosa estos días.
Estuve enferma como una semana y aparte de eso me agobió escribiendo el post anterior. Leer en prensa o en blogs sobre la política venezolana no es tanto deprimente como descorazonador. Pero tenía pendientes varios comentarios antes del fin del año.

Uno es sobre el perfil acerca de mí publicado en veneblogs y reseñado por Jorge Letralia. La verdad es que me dió nota que Afrael me enviara el cuestionario y publicara la respuesta, y la consecuente reseña por Jorge.

Una buena manera de alimentar este ego mío que me tripeo constantemente con el blog. A ambos gracias por ese «boost» egotrípico. Mi pequeño «Narciso» interior se los agradece.

La entrevista salió publicada justo cuando estaba en Singapur. Viaje sobre el que ofrecí reseñar. Y cosa que no haré hoy porque merece atención aparte. Sin embargo, si voy a contarles el motivo del viaje, que no fue otro sino el de renovarme la visa de Bangladesh, la cual obtuve esta vez por un año en vez de los seis meses de la vez pasada. Gestionar este tipo de asuntos no es cosa fácil aquí. Es probable que uno caiga en las manos de un funcionario que por todas las vías tratará de sacarte dinero para estamparte el sellito en el pasaporte. Ya he pasado por ello y no hay extranjero aquí que conozca que no haya tenido algún problema. Por eso decidí hace un año que antes de regalarle el dinero a algún burócrata aquí, prefería viajar, disfrutar el paseo y obtener el dichoso sello de forma expedita y sin que me cupieran dudas a posteriori de la legalidad del mismo. Singapur de todos los países de los alrededores es el único que la da hasta por un año o dos si uno tiene la documentación correcta. En otros países como Malasia la visa la dan solo por dos meses sin importar si uno tiene todos los papeles o no. Esa embajada tiene esa restricción, no me pregunten porqué, porque se me hace incomprensible. En todo caso aproveché para quedarme un par de días más y conocer un poco del país-ciudad; poder ir a una librería, en este caso la Kinokuniya, una cadena japonesa, y pasar unas buenas horas dentro leyendo y escogiendo unos 3 libros; e ir al cine, donde ví Harry Potter con subtítulos en mandarín. Y por supuesto caminar y vacilarme una cultura citadina diametralmente opuesta a la de Dhaka.

De vuelta acá, se me revolvieron las elecciones parlamentarias venezolanas con ataques de bombas suicidas en varios pueblos en Bangladesh. Esta semana que pasó estalló un niple en nuestra zona y todas las ONG, embajadas, bancos, organizaciones y compañías extranjeras presentes en Bangladesh están acentuando las medidas de seguridad, que se traducen en quitar las identificaciones de los vehículos y oficinas, y chequear a la gente a la entrada de todo, hasta de los cajeros automáticos de cabina.

Las amenazas de bomba han sido declaradas para varios colegios y secundarias en el país. La gente sencillamente no entiende porqué para exigir la implantación de la ley islámica en el país, gente joven se hace estallar llevándose a otros cuantos consigo. Este país no está ocupado, ni tiene rencores de muertes debidas a ello. Las razones del martirio se hacen incomprensibles y el rechazo es general, sin embargo cada día salen las noticias de embargos en casas y mezquitas de textos «jihadistas» y arsenales de bombas caseras y armas.

A la inquietud por estas cosas se me sumaron las noticias de un proyecto que posiblemente gerencie en Tanzania a partir de enero, y de otro en el que participaré en Uganda y una crisis estomacal que me tuvo toda una noche entre arcadas y de «chorrito a coliseo», al parecer causada por una infección y/o parásitos que me tumbó por una semana. Una de las fiebres Dhakaítas que han afectado a un pocotón de gente en estos días. No podía ni retener agua en el estómago. Y todavía no he podido empezar a comer regularmente.

Por supuesto, entre la falta de ambiente navideño y todo lo anterior la «morale» ha andado un poco espasmódica. Mejorará sin duda el fin de semana próximo en que iremos a pasar las fiestas con un amigo y el hermano de Lino a Nepal. Haremos un trekking en Pokhara con vista al Anapurna por unos seis días. Estaremos cosidos de frío, pero fuera de aquí. Relajados con la vista del rango de montañas más altas de los Himalayas, abstrayéndonos de las realidades que como dramáticas ficciones nos construimos los humanos a través de la política y la religión.

Quizás haga un par de posts más antes de irme el próximo jueves, pero entretanto y por si acaso reciban unos deseos de Feliz Navidad progresivos aritméticamente, dosificados de a poquito día a día para un efecto eficaz y concentrado en las fechas pertinentes.