Debo reconocer que a un punto, poco después de la medianoche, me fui a dormir. Estuve monitoreando los blogs y luego decidí que realmente no tenía sentido esperar el resultado de las elecciones con 10 horas de diferencia en el horario. Me hubiera gustado que ganara Rosales, por variar el escenario político y para evitar el cambio que tanto anuncia Chávez que nos llena de incertidumbres.
Los blogueros reseñaron irregularidades como gente oficialista queriendo que se reabrieran mesas o motorizados rojos hostigando. No he leído reportes de azules comportándose sin civismo. En casi todos los casos, se pudo leer el compromiso de los blogueros con el voto. Algunos estaban llamando al fraude, hasta que el mismo Rosales reconoció su derrota con bastante gallardía y se comprometió a seguir en la lucha. A algunos esto les chocó, a otros el anuncio los llenó de derrotismo y depresión, a otros les dió las energías de la rabia para seguir en la lucha que no es sino la de la resistencia.
Aunque a esta hora todavía no se sabe el resultado exacto, la victoria de Chávez fue anunciada con porcentajes aproximados de un 60% sobre un 40%, con una abstención que se dice fue de un 25% +/-, una de las menores de la historia electoral si no me equivoco.
Pero lo importante de estas votaciones, aparte de la posibilidad de ganar, era contarse.
El presidente no puede pasar por alto ese 40% por ciento de oposición.
Quizás este es el verdadero resultado de las elecciones.
El verdadero resultado es que Venezuela no es roja. Que hay un buen porcentaje del electorado que es de la oposición y que ese electorado junto con el liderazgo de una oposición más organizada tiene que ganar los espacios que se perdieron en estos 8 años en el Congreso, las Gobernaciones y las Alcaldías.
La democracia no la maneja una sola persona en el poder, sino la participación de todos. Y no sólo un día de elecciones sino todos los días. Vivir en democracia es un asunto de todos los días.
A aquellos que están deprimidos, siéntase orgullosos porque ayer fue un día importante para la oposición.
Rodolfo tuvo gran razón en decir esto (las negritas son mías):
«…en estas elecciones pólíticamente hablando, dentro de la oposición hubo un claro ganador.Y ese fue Teodoro Petkoff. Su propuesta de que lo que había que hacer era política, desmarcarse de las salidas fáciles, aprovechar las oportunidades que ofrecían las campañas electorales resultó ser la más adecuada. La oposición logró tener contacto con todo el país y no solo con su reflejo. Y es que parte de la oposición parece vivir en el mito de las cavernas permanentemente. Hasta ahora los medios y los radicales habían logrado imponer su agenda y fracasaron una y otra vez. Cuando Borges se lanzó al ruedo el año pasado (pese a su partido por cierto) ya Teodoro tenía rato hablando de que la oposición fuera propositiva y no reactiva. Y su oferta del cestaticket petrolero fue un importante momento de la oposición este año. Y sí, Borges ya había asomado una propuesta similar antes, pero fue el catire el que logró por primera vez conectarla con la gente. Pero no hay que echarse a dormir, hay que hacer política, involucrarse en ella quitarnos el asco que podamos tener encima. A mover el culo. «
Y me he permitido citarlo antes de que me descalifiquen diciendo que porque no vivo allá, no tengo derecho a decir nada porque no me lo estoy calando. Rodolfo vive allá y lo dice, y lo refrendo.
Así es, estas elecciones no eran la salida inmediata y fácil. Sino ganar momento para dar inicio a una verdadera oposición, sin divisiones y unida bajo una misma estrategia que se dedique a ganar los espacios perdidos en estos últimos años. El mismo trabajo que hizo Chávez de ganar espacios desde el famoso «por ahora» en el 92, hasta su victoria en el 98.
Ahora es que falta, porque Venezuela no es roja. Y la democracia no es la imposición de una mayoría sobre una minoría.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Por cierto, que to2blogs se la comió con la cobertura bloguera…