Alrededor de Orhan Pamuk – I

Orhan Pamuk is one of the leading contemporary...Desde hace meses he querido escribir, transcribir algunas cosas de Orhan Pamuk.

Es un escritor inquietante. Aunque no he leído sus novelas más famosas, me ha causado impacto el libro Estambul. Memorias de una Ciudad. Al leer este libro no pude sino identificarme con la prosa nostálgica y memoriosa sobre sí y la relación que mantiene con su ciudad natal. Con un humor sutil, perverso a veces se retrata en el universo decadente y al mismo tiempo emergente de Estambul, otrora capital de imperios, y aún hoy convergencia de culturas.

Empecé a leer este libro, además, porque tenía en mi mente imágenes de principios de siglo de esta ciudad. Imágenes que en algún momento vi en un documental y que me fascinaron porque mi abuela vivió un par de años de su vida allí, entre 1920 y 1923. Llegó huyendo de la revolución bolchevique. Allí fue donde conoció a mi abuelo y se casó con él, luego de haberlo rechazado para después aceptarlo cuando le dijo que se suicidaría si le despreciaba de nuevo. Sin comentarios. Mi abuela pensó que casarse con él era su misión en la vida.

Vista de Estambul 1936
Vista de Estambul 1936

Estambul es el marco del inicio de la relación sincopada y tormentosa de mi abuela con el abuelo que no conocí, de algunas anécdotas de su vida previas al matrimonio que me contara y de muchas otras historias leídas sobre Solimán, Constantino y Atila que me hacen ponderar sobre los derroteros y vicisitudes de la historia. Soy una lectora orgánica en ese sentido, siempre le busco la patafísica a lo que leo. La literatura, las geografías relatadas son referentes, significantes. Encuentro vínculo con estas memorias de Pamuk porque podrían haber sido similares a algunas de las de mi abuela. Una conexión quizás difícil, pero que enriquece el afecto, que alimenta la imaginación de las historias que quedaron por contar, que son ya un imposible, un sueño irrealizable.

Y no pude dejar de sentirme envuelta en la narración de Pamuk.  Embutida en la relación que mantiene con Estambul y encontrar algún paralelismo con la relación que mantengo con Caracas y sus recovecos.  Con el tótem que la protege. Con sus habitantes, que la padecen pero no quisieran o pueden vivir sin ella.

Ahora tengo una relación circular y sentimental con este libro. Simboliza recuerdos que no conocí, desencadena algunas de mis nostalgias por la Caracas dejada y la encontrada, la de la promesa y la decadencia.

[Más sobre Pamuk otro día…]

Istanbul. Memories of a city. Orhan Pamuk. Faber and Faber. London, 2005

Foto de Pamuk tomada de Wikipedia en inglés
Foto de Estambul tomada del artículo Lancastria’s 1936 voyage to Gallipoli

10 comentarios en “Alrededor de Orhan Pamuk – I

  1. Que interesante!
    Lo que no entiendo es como tu abuela accedió a unirse a un hombre por amenazas…Quizás eso fue al principio y luego se enamoró…
    Que interesante.
    Besos y salud

    Bueno, cosas de la vida. Sola, sin familia, solterona para los estándares del momento en cuestiones matrimoniales de la época (25 años) pués pensó que eso era lo que le tenía estipulado Dios… La amenaza fue hecha lloriqueando y arrodillado… Como dije, cosas de la vida. Esas decisiones que hacen que vivas una vida u otra. Un abrazo

  2. hola, cada vez que entro a tu blog de el no me quiero salir… cada una de tus historias son mágicas para mi llenas de un un sabor a intriga y romance, el amor tiene misteriosas manera de manifestarse y sobre todo de acoplarse. quizás tu abuela quería y se hacia la difícil… quizás
    bueno mi visita se debe a que me gustaría que revisaras este post , para ti no encuentro palabras

  3. Yo me enamoré de Estambul antes de conocerla a través de Fatih Akin. Es un turco-alemán director de varias películas y documentales que con un lenguaje de nostalgia y melancolía me hicieron entender mejor a Pamuk y a los moradores de ese itsmo mágico de gente maravillosa.

    Te recomiendo este libro entonces. Porque no es un libro sobre la ciudad sino de una relaci’on de amor con ella a través de las memorias de una vida…

  4. Supe de la existencia de Orhan Pamuk hace varios años cuando un amigo me envió “El libro negro” en formato electrónico. Nunca lo abrí, a pesar de las largas y efusivas recomendaciones que acompañaban el mail.

    Luego, con el revuelo de “Estambul”, me lo han recomendado varias personas en cuyo gusto confío, y hasta me vino de regalo -también en formato electrónico- con otros títulos que compré. Lo tengo ahí guardado en la carpeta de los “por leer”, haciendo cola con otros 20 ó más.

    En diciembre pasado, estaba en el Sambil haciendo una de las cosas que más disfruto de Caracas: caminar sola, comprar sola, comer sola… Esa tarde sabía que iba a pasar los siguientes 3 días encerrada, así que entré a Nacho y me compré 3 libros gordos: 2 novelas de misterio gringas y “Nieve” de Orhan Pamuk, siendo éste último el que me resultaba más interesante. No recuerdo por qué razón, tomé primero una de las novelas gringas y la leí el primer día; al día siguiente, iba a leer “Nieve”, pero tenía curiosidad por la otra novela que era de la misma autora, así que la leí ese día; el tercer día tuve muchas visitas y no leí ni media palabra.

    Cuando regresé a Maturín en enero (con otros libros que había comprado el día anterior a mi regreso), pretendí leer “Nieve” y empecé… Lo dejé luego de unas 30 páginas. No porque fuera malo, al contrario, la historia pinta super interesante, sino porque otras cosas exigieron mi atención ese día. Lo tengo cerca de la cama y todos los días pienso “lo voy a leer”, pero por alguna razón no lo he vuelto a tocar; incluso cuando he tenido tiempo libre para leer, he preferido meterme con biografías de Stalin y hasta con cuentos incas… No sé por qué…

    Tengo una buena sensación al respecto. En el pasado he leído libros que han pasado años junto a mi cama esperando por mí y el día que por fin me decido, me siento con él y no me levanto hasta terminarlo; hasta ahora ninguno de ésos me ha defraudado.

    Te cuento todo esto tan largo porque no entiendo por qué si todo el mundo me habla maravillas del autor (y yo misma, ya leí un pedacito y me gustó), al final sigo evadiendo sus obras…

    Hola Marialé… a mi me pasa algo parecido que a tí. Creo que uno tiene que estar “preparado” para la lectura de algunos libros y eso nos lo indica el inconsciente. Hay libros que son ligeros y que uno se lee casi que por higiene mental. Hay otros que sabemos serán significativos. Yo ando así con varios libros. Leo páginas y los dejo por meses hasta que siento que debo tomarlos de nuevo. Uno de ellos es el Libro del Desasosiego de Pessoa, con Estambul me pasó otro tanto, aparte que tuvo una travesía en barco para llegar acá desde Bangladesh, ahora es que lo estoy retomando luego de haber leído la mitad. Y como que era conveniente que ocurriera así porque ando reencontrando Caracas luego de un largo extrañamiento.

  5. Sigo tu espacio con gusto, desde tiempo atrás; es un diario de a bordo, una bitácora de encuentros y cambios.

    Saludos…

    Hola Angel. Yo también sigo el tuyo de colector de poemas y atmósferas…

  6. De Pamuk leí “La maleta de mi Padre” sobre el oficio de escribir y a propósito de su Nobel (de hecho uno de los textos es el discurso de aceptación)y me impresionó gratamente. No conocía sobre Estambul. Por cierto, tenía tiempo sin pasar por aquí, me quedé pegada un buen rato leyendo. Siempre es un gusto. Saludos,

    Justo el próximo post incluirá unos fragmentos del libro La maleta de mi padre que reúne el discurso del Nobel y oros dos discursos más sobre el oficio de escribir y sobre la convergencia de culturas que se vive en Turquía. Siempre un placer saberte por acá. Un abrazo.

  7. He leído “El libro negro” y no tiene desperdicio; y no sé si “Estambul” tendrá más memorias de esa ciudad porque el Libro Negro hurga tanto en la ciudad como en su historia como en la transformación de Turquía como en lo que pudiéramos llamar problemas de identidad: personal y nacional. Creo que si le dieron el Nobel sería por este libro.

    Saludos!

  8. ¡Qué maravilloso post! Me encantó. Pamuk se ha convertido en una de mis obsesiones, en lo que veo cualquiera de sus libros, lo marco, hago nota de dónde se encuentra para, en algún punto, obtenerlo. He leído poco o mucho de él. Ganó el Nobel por “La vida nueva”, también leí “La maleta de mi padre” (allí está su discurso de cuando ganó en premio Nobel) y, estoy leyendo “El museo de la inocencia”. En todos recorre Estambul, la nostalgia, los cambios de la ciudad, tal vez experiencias de su vida y de otras que quiso vivir. Me parece maravilloso su recorrido, me identificó, sus textos: son “recuerdos que no conocí”, tal como dices, Kira.

Deje un Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s