Categoría: Poesía

Elizabeth Schön (1921-2007)

El alma pregunta: ¿quién soy?, ¿quién es esta multitud que hierve en mí, como la espuma de un pozo intransitable? Y el silencio la cubre, con la humedad de las hojas caídas.

Le nacen barcas y se pierden en los garfios del espacio, galas y retoños se mueren sin saber de dónde llegaron; sujeta un sentimiento y se le escapa a otro cuerpo, coge una idea tal cual la sardina apresa el oro de la luna, y emprende un viaje al mundo. Cuanto contempla se aleja sin lograr detenerlo.

Se devana en buscar su origen y mientras está más sumergida, encuentra que cuanto la cubre es un gobelino zurcido que la fecunda.

Podría decir. Soy una multitud. Se me adhieren las ideas, los fervores y cuanto existe, sin poseer un centro único y mío. Cada pájaro, hoja, página que me ronda es un lago ignorado que marcha a la vida o se consume dentro de mí. El yo no es mío, se me disuelve al encontrarme sujeta por la belleza, la humildad, las aves y los deseos que me cercan.

Si alguien grita: Soy, desconoce que ese ser es una multiplicidad aprisionada en busca de salida.

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Elizabeth Schön. Antología poética. Monte Ávila Editores. Caracas, Venezuela. 1999 (?). p. 30.

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Leer más en:

La Granja Bella de la Casa por Yolanda Pantin.

Antología Poética de Elizabeth Schön. Analítica.

Entrevista con Elizabeth Schön en El Nacional.

Caracas atrapada en el tiempo de Elizabeth Schön por Elizabeth Araujo (página hospedada en Viejasfotosactuales.org sitio web administrado y editado por Ernesto León).

Elizabeth Schön (1921-2007). Venepoetics.

Featured Poet: Elizabeth Schön. Galatea Resurrects. 

La otra luna

Así como hay atardeceres mercúreos en Dhaka,
hoy la luna anda a medias y está guerrera.
Naranja en medio de un cielo negro sin estrellas,
denso como todos los cielos de Dhaka.

Está asomada como una sonrisa sin rostro,
o como un último molusco en un mar de pesadilla.

Los cielos más raros los he visto acá.
Los más extranjeros.

Pero la luna era la misma hermana de siempre.

Hoy es extraña.

No es la luna terrícola acostumbrada,
plateada y mística,
flotante.

La de esta medianoche está incrustada en la oscuridad con luz ominosa.

No sabía que la luna pudiera ser otra.

Cápsula de tiempo

Estoy en – cerrada.

He perdido la luna.

Mi vista no tiene ventana
donde perderse
en otra vida,
la de afuera
que indiferente
no cesa,
ni cuestiona
su propósito.

En esta cápsula
no hay noche,
ni día.

La bombilla suple,
pero no engaña
el sentido
de las horas

El interruptor
no funciona
con el tiempo
infernal.