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Vista del jardín de Leonora Simonovis

Poesía venezolana: algunas reflexiones en torno a nuevas tendencias por Leonora Simonovis

Vista del jardín de Leonora Simonovis

Vista del jardín de Leonora Simonovis

Hace un par de meses en el blog Verdades que asoman, Cinzia Ricciuti, su autora, publicó el texto de la presentación “Poesía venezolana: algunas reflexiones en torno a nuevas tendencias” que la crítico literaria Leonora Simonovis (@LSimonovis) realizó en el Centro de artes estatales de Tijuana (CEART) en México , donde menciona la poesía de ambas. Acá la reproducción de la misma, agradecida por su deferencia y lectura.

………………….

I

En El arco y la lira, el escritor mexicano Octavio Paz se refiere a la poesía como “conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza”. Más adelante afirma que puede haber poesía sin poemas y que la poesía es independiente del poeta y del poema. El poema, al igual que un cuadro o una canción, es un producto de la energía creadora del ser humano. Por su parte, el poeta venezolano Rafael Cadenas, quien recientemente recibió el Premio Federico García Lorca de poesía, reflexiona acerca del hecho de que “La poesía no tiene residencia fija. Suele invadir los demás géneros y casi no hay gran libro donde no esté presente. Hasta puede afirmarse que en última instancia no hay literatura, sino poesía”. Sin embargo, la poesía para Cadenas implica una derrota puesto que como género, es el único que puede “hacer algo por vincular al hombre con todo lo que su olvido ha relegado, por quitarlo de la distracción en que vive, por plantearle las preguntas decisivas, por darle seriedad a las palabras, por apuntar hacia un vivir auténtico”; el fracaso sin embargo, está en el hecho de que no se puede transmitir en estado puro lo que estaba en el origen.

Esta definición inicial de la poesía y de la creación poética, me sirve de introducción para conversar acerca de dos poetas venezolanas contemporáneas, quienes se han decidido por los cuadernos de bitácora o blogs como medios de publicación en los cuales proponen una poesía complementada por el arte y la fotografía, accesible a un público que no necesariamente es versado en asuntos literarios, pero que quizás está interesado en participar e intercambiar ideas acerca de sus propias lecturas e interpretaciones. En primer lugar, haré referencia brevemente a la poesía venezolana escrita por mujeres para contextualizar las propuestas más recientes. Asimismo, es importante destacar los cambios en el ámbito cultural y literario, a partir de la Revolución Bolivariana propulsada por el difunto Hugo Chávez.

II

La poesía venezolana en general es poco conocida fuera de las fronteras del país, a pesar de que ha contado con figuras de la talla de Andrés Bello, José Antonio Pérez Bonalde, Antonia Palacios, Enriqueta Arvelo Larriva y José Antonio Ramos Sucre, por solo mencionar algunos. No es de extrañar entonces, que las figuras femeninas en este género literario hayan tenido aún menos reconocimiento, entre otras cosas porque el boom de poesía escrita por mujeres en Venezuela se da a partir de los años ochenta. Antes de este, aunque las autoras escribieron poesía de gran calidad, fueron figuras aisladas que, de acuerdo con el escritor y crítico literario cubano Julio Miranda, compartieron una recepción similar por parte de la crítica, a saber: 1) el desinterés, 2) una ubicación histórica imprecisa; 3)una clasificación de acuerdo a sus “carencias” en cuanto a la madurez de su talento creador (Miranda 91). Las mujeres se definen a partir de una negación, de lo que no son y de lo que no hacen.

Gran parte de las historias y antologías de poesía venezolana (Medina 1981; Arráiz Lucca 1998; Marta Sosa 2003) dedican secciones aparte a la poesía escrita por mujeres, categorizándola cronológicamente: “las mujeres poetas ––los mejores poetas, muchas veces– – flotan en limbos generacionales o vienen a completar (¿adornar?) agrupaciones fundamentalmente masculinas” (Miranda 56). Es por ello que Miranda critica tanto la forma como se ha estudiado la historia de la poesía venezolana y las divisiones generacionales, cronológicas y por movimientos que se han hecho, como la marginalización de las mujeres del canon venezolano. El trabajo de Miranda resulta esclarecedor para comprender el aporte que sobretodo las poetas de la primera mitad del siglo XX tuvieron en el canon literario venezolano, así como la forma en la que establecieron un lenguaje y una temática propias, que las diferenciaba de sus contrapartes masculinos, ya que se atrevieron a tratar temas, objetos, espacios y lugares –marginales y marginados– que no eran considerados “relevantes” para el momento.

No obstante y a pesar de la incomprensión que recibieron estas escritoras, sentaron las bases de una poesía que estableció distancia con la tradición canónica. Esta estuvo marcada por el rol preponderante del cuerpo, el erotismo y la sexualidad, así como de un lenguaje cuya “materialidad corporal” (Miranda 92) será retomada y resignificada por las generaciones posteriores. Su lenguaje, alejado de abstracciones incomprensibles y de construcciones rebuscadas que requieren de un tipo de lector especializado, se caracteriza por la honestidad––a veces brutal–– y la representación del espacio íntimo. Asimismo, el protagonismo del cuerpo femenino visibiliza a la voz poética y la convierte en sujeto táctil, concreto, audio-visual, latente.

Tarde (María Calcaño 1906-1956)

Te miro.
Te miro de cerca:
te escudriño hosca…

La tarde está linda afuera en el monte.
La promesa que traigo
de belleza
se me aprieta a la boca.
Y me dueles.
Tus caricias me arden como tus palabras.

Me dueles.
Por eso vengo de tan lejos
a plantarme en tu alfombra
como gajo henchido.
A sentirme los ojos dolorosos
cuando me suba el oleaje
de tus brazos crespos.

El aire se hastía
los deseos me apresan
yo soy la tarde linda.

A medida que avanza el siglo XX las poetas venezolanas comienzan a salir de los márgenes, pero no para colocarse en el centro, sino, al contrario, para cuestionarlo y para proponer perspectivas diversas e inclusivas. Es así entonces como el boom de los años ochenta incluye a escritoras como Miyó Vestrini, María Clara Salas, Hanni Ossott, Yolanda Pantin y María Antonieta Flores por nombrar algunas, quienes establecen una poética en la que la mujer se abre un espacio propio y en diálogo con el espacio masculino. Los cambios en la economía, lo social y el entorno político también influirán en la escritura de estas mujeres de manera determinante.

El horno (Hanni Ossott 1946-2003). Fragmento

El horno es un estuche, un vientre secreto
una madre mecánica que manejo con mis fuegos y mi apetencia
Lo obligo a encender sus paredes
lo gradúo
Le digo: abrasa a tu presa
quema su superficie
ablanda su centro
Le digo: trescientos grados… y su pasión obedece
Amante sólo amante suda fuegos y se deja
invadir por el aroma se deja
regar por los desbordes de aquello que quema.

III

En años recientes, la Revolución Bolivariana polarizó al país, no solo desde el punto de vista político, sino también en otros ámbitos. La literatura no fue una excepción: una de las editoriales más importantes en el país, Monte Ávila Editores, se convirtió en el mayor promotor de escritores establecidos y noveles adeptos al gobierno. Se crearon otras editoriales como El perro y la rana y las Librerías del Sur, así como programas de incentivo a la lectura, los cuales, sin embargo, no cumplieron con el objetivo deseado. La oferta fue mayor que la demanda y los libros se quedaban sin vender. El Estado se convirtió en editor, en el sentido en que al proveer subsidios para publicaciones, puede decidir qué se publica o no. Por otra parte, las editoriales de corte trasnacional (Planeta, Alfa, Fondo de Cultura Económica) comenzaron a sentir las presiones del gobierno en cuanto a los impuestos que debían pagar, la dificultad de conseguir materiales para la impresión y una censura ante su ideología política –contraria a la del Estado.

Debido a esta situación, así como a la escasez de papel, los blogs, portales literarios y revistas virtuales han crecido considerablemente durante las últimas décadas; varios escritores han creado sus páginas y blogs con distintos fines, bien sea para promocionar su propia obra aunque otros todavía prefieren recurrir a portales o revistas literarias donde existe un proceso de edición riguroso que le otorgue validez a la obra publicada, similar al de una editorial que publica en formato de papel. No obstante y a pesar del desconocimiento general que rodea a la poesía venezolana, dos poetas venezolanos obtuvieron recientemente galardones internacionales: El Premio Federico García Lorca, lo recibió Rafael Cadenas y el Premio de Poesía Encuentro de Poetas del Mundo Latino 2015, Yolanda Pantin.

Cinzia Ricciuti
Nació en Venezuela y actualmente vive en Italia. Lleva el blog “Verdades que asoman” en el que se mezclan reflexiones personales, crítica literaria breve, poemas, fotografía y arte. La poesía de Cinzia aborda, entre otros, temas relacionados con la situación política y social de Venezuela. Al respecto, la autora comenta, “Quizás más que inspiración lo llamaría vida, sangre, urgencia. Del país donde nací en este momento salen gritos que se me hacen poemas dolorosos, algunos ni los escribo y creo que eso forma parte de la impotencia que siento, pero otros emergen, se expresan y muestran lo que observo, lo que subyace, lo que quizás no se vea a simple vista y nos está aniquilando.”

Por eso hablamos tanto

Nadie soporta el dolor y el extrañamiento,
el abandono y el ahogo,
la fractura y la burla,
toda la sangre y esta perplejidad.
Por eso hablamos tanto.
La palabra es la tierra.
El discurso es la casa.
Obligados a luchas inesperadas, nos quebraron.
Por eso hablamos tanto.
Para no morir de miedo. (21 sept 2015).

Para Cinzia, el juego con la imagen es parte fundamental del proceso de creación. Mientras algunos poetas se inspiran con fotografías u obras de artes, ella primero escribe y luego busca una imagen que represente al poema. Expresa satisfacción en el hecho de encontrar imágenes que se identifican con su sentir creador, así como en pensar que haya otras personas que tengan perspectivas similares. El acto creador se convierte en un acto comunitario virtual, en el que medios diferentes expresan ideas similares. En este sentido, el significado de una fotografía, por ejemplo viene dado por su uso. Como explica Susan Sontag, “Las fotografías son un modo de apresar una realidad que se considera recalcitrante e inaccesible, de imponerle que se detenga. O bien amplían una realidad que se percibe reducida, vaciada, perecedera, remota. No se puede poseer la realidad, se puede poseer (y ser poseído por) imágenes” (159). Entonces, ante el fracaso del acto poético que mencionaba Cadenas, ante la imposibilidad de decir lo indecible, la fotografía viene a rellenar los silencios y a complementar la imagen poética. Visualización de lo que el poema no dice, interpretación de la realidad a partir de otro medio, de dos medios que se complementan.

Por otra parte, los poemas de Cinzia reflexionan acerca del acto de escribir, de la poesía misma, de otros escritores y pensadores que la inspiran. A la autora le parece que los poetas y escritores venezolanos deben aprovechar este momento para publicar en las plataformas que ofrece en Internet, “La poesía es mucho más que el libro que la alberga. Hay que dejar en paz a los poetas. Los poetas necesitan expresarse y decir al mundo lo que ven y nada los detendrá, siempre ha sido así. La poesía además de toda la belleza que implica es un gran agente liberador y por ende siempre perseguido”. Para ella el acto creador parte de la belleza como un acto que permite trascender más allá de lo visible, tangible y explicable.

Lucha
Anoche,
el poema,
con su sed de tinta,
imploró que lo escribiera
y yo respondí que no lo haría.
Vencí.
El premio fue
dormir
en la burla silenciosa de tu ausencia

Las palabras no resultan suficientes y por tanto la combinación de medios se funden en un producto –por llamarlo de alguna manera– físico y espiritual. A la vez, este resulta accesible, puesto que atrae a diferentes tipos de lector que quizás no pueden identificarse plenamente con el poema pero sí con la imagen que lo acompaña. Son lenguajes, mensajes, diálogos que permiten un acercamiento a la poesía como la conciben Paz o Cadenas, en un intento por comprender y transmitir la belleza, pero también el dolor y la violencia, la decepción y el fracaso.

Kira Kariakin
Escritora, editora y organizadora de eventos culturales como los jamming poéticos en la ciudad de Caracas. Recientemente co-editó el libro Cien mujeres contra la violencia de género, el cual también incluye uno de sus textos. Kira lleva el blog K-minos, que combina poesía con reflexiones personales y relatos de viajes. Ha vivido en diversas partes del mundo como Uganda y Bangladesh, y estas experiencias alimentan su escritura y le otorgan un carácter que se debate entre el desarraigo y la certidumbre de habitar un espacio propio que al mismo tiempo le es ajeno. En sus poemas recientes, puede percibirse la duda y la incertidumbre de un sujeto poético agobiado por situaciones que escapan a su control.

Poema de En medio del blanco

El poema se revela
para decirme
para saber lo que debo
pero me traiciona
cuando tú lo lees
y te ataja
y te invade
y entonces te dice
y entonces sabes
que el poema vive solo

Kira también ha impartido talleres sobre cómo crear y mantener un blog y fue participante en un Encuentro de Espacio Público sobre la experiencia digital literaria junto con otras escritoras y poetas. Con respecto a su propia escritura, la autora alega, “Yo he desarrollado mi escritura casi exclusivamente en mi blog y otros medios digitales y me es natural combinar las herramientas con lo que escribo. Asimismo, combinar crónica con poesía o fotografías mías con poesía, etc… Me cuesta ajustarme a esquemas más ortodoxos de los géneros y me ha sido difícil desprenderme de publicar lo que voy escribiendo en mi blog (por cuestiones de participar en concursos) aunque siempre contemplo hacerlo en el futuro.”

A diferencia de Cinzia, Kira utiliza imágenes que marcan su día a día como inspiración para su escritura: lugares que ha visitado, el paisaje que se ve desde su ventana y que pertenece a una ciudad que la acecha, la sitia y la paraliza, “el Apocalipsis nos ronda/nos acecha silencioso/tras la basura/es una bestia incansable/es la rabia en espera”. El poema se convierte en el blanco que canaliza y que sublima la frustración, que calma a la bestia y que ofrece sosiego temporal en un espacio contenido –pero también desbordado– por el instinto creador: “la trascendencia es ahora/una taza de té/música/un libro”. El té como ritual recurrente que asienta y equilibra, la casa como refugio, una casa similar a las casas de otras poetas anteriores, pero que permanece en medio del blanco, en un espacio incierto y sembrado por la duda y la errancia interior del sujeto que quiere asir lo que no puede.

Curiosamente y a diferencia de la lluvia de imágenes que contiene “Verdades que asoman”, “K-minos” es un blog también marcado por el blanco, un color que contiene todo pero que a la vez se mantiene vacío. Nuevamente la poesía que fracasa en su expresión, que no llega ni puede llegar al origen de la imagen que transmite. En algunos países orientales el blanco es un color que se usa en el luto: “Paseo en el silencio blanco/en la concavidad donde se unen/ la mudez y la sordera”. Luto por lo que no fue y por lo que es y ya no está. Luto por un país, que como dice Cadenas en su discurso durante la entrega del Premio García Lorca, es un “pozo de plomo y sangre”, un “luto en gerundio”, un “llanto que no cesa.

Final

John Berger, en su libro Ways of Seeing dice que “ver viene antes de la palabra” y que las imágenes poseen un poder que nos remite a la historia y al pasado. La imagen poética en este sentido, remite a algo mucho más profundo e intangible de la experiencia humana. Al combinar palabras, fotografía, arte y otros medios, estas autoras establecen una búsqueda que, para decirlo con la poesía de Kariakin, “unas veces acierta/punzante en sus anhelos/otras/se extravía en desorden”.

Las propuestas de las poetas mencionadas, así como de otros poetas venezolanos contemporáneos, señalan un cambio en la perspectiva acerca de lo poético que se acerca a la conceptualización que planteaba Paz al comienzo de este ensayo. Independientemente de la forma, el medio de transmisión o la combinación de formas artísticas, conciben la poesía como una actividad necesaria en la sociedad hoy, que conecta al ser humano con su subjetividad para sanar, pero también para mostrarle que hay otros caminos posibles, otras avenidas de reflexión individual y comunitaria.

Termino con un fragmento de un poema de Cinzia que invita a la reflexión tanto sobre la poesía y la creación artística y literaria, como sobre la Venezuela de hoy:

No me pinten fronteras,
no me hablen de países,
no me importan las ciudades,
ni las convenciones,
ni los techos.

No tengo límites.

Octavio Armand

Cada poema es una poética – Octavio Armand

Octavio Armand

Octavio Armand

Octavio Armand (1946), poeta y ensayista cubano guantanamero radicado en Caracas, deslumbra por las imágenes que usa, el manejo del lenguaje y la erudición entretejida en el texto. Doblemente exilado de Cuba (la pimera vez por Batista y la segunda por Castro), vivió en Nueva York por varios años y luego en 1990 se radicó en Venezuela. Fue director-fundador de la revista Escandalar y entre sus publicaciones se encuentran Horizonte no es siempre lejanía (1970), Entre testigos (1974), Piel menos mía (1976), Cosas pasan (1977), Como escribir con erizo (1979), Biografía para feacios (1980), Superficies (1980), El pez volador (1997), Refractions (1994), y Clinamen (2012).

Transcribo fragmentos pertenecientes a una entrevista aparecida en el libro El Hacer Poético, por Julio Ortega con la colaboración de María Ramírez Ribes, publicado por MonteÁvila Editores Latinoamericana en el 2011 y previamente por la Universidad Veracruzana y Editorial Ducere en México en el 2008. También más abajo unos poemas, enlaces y algún video.

Admiro las exploraciones lúdicas con el lenguaje, las sonoridades que acompañan al ritmo del texto así como las referencias, más y a veces menos explícitas, a historias, mitologías, geografías que le dan al poema diferentes posibilidades de lectura. Por estas razones, comparto estos textos, enlaces y videos de y sobre Octavio Armand.

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Una historia sobre los inicios:

“Los primeros fuegos artificiales cubrieron el laberinto del oído, no el cielo de la boca. El recuerdo más temprano pero ya nítido del lenguaje como aldabonazo para despertar nuevos mundos se lo debo a dos viejos negros que trabajaban en la casa de playa en El Uvero. Calita, la cocinera, que era yerbatera y tenía una inmerecida fama de bruja; y Marín, carpintero y ebanista, a quien se le habían encargado unos sillones y reclinadores y la celosía para el salón de aquella casa techada por artesanos del guano, las grandes pencas de palma. Una mañana los acompañé en un recorrido por los acantilados que llevaban a la Punta de la Mula. En el camino Marín se apartó, seguramente para conseguir algunas ramas solicitadas por Calita, que no se atrevía entrar al monte. Ví como Marín se alejaba lentamente en lo que pensé era una previsible ida y vuelta. para mi sorpresa se detuvo frente a un árbol, inclinándose y murmurando algo que no pude oír. Extrañado le pregunté a Calita <<¿Qué hace?>>. La respuesta todavía me maravilla:

-Le está pidiendo permiso al árbol para entrar al monte.

Sentí que un misterio se abría sin que yo lo desarmara como un juguete. Algo así como un dios sin teología, lo cual es mucho mejor que una teología sin dios…”

Sobre escribir una poética:

“… He llegado a creer que cada poema es una poética: su propia poética, pues en él cada palabra, cada sílaba, supone una reflexión sobre la totalidad del lenguaje y sobre ese poema que parece resumirlo. Una reflexión implícita, vertiginosa, a veces inconsciente, casi como del inconsciente del lenguaje.”

El yo en el poema:

“No tengo nada contra el yo. Ni siquiera contra el mío, que es el que mejor conozco. Yo me trato de tú a tú. Por eso sé perfectamente bien que muy pocas veces el yo sabe ser yo.

…Hay que escoger bien los espejos. Cada libro, cada lectura, es un camino que nos pierde para que volvamos a encontrarnos, crecidos como una tempestad o un paciente aljibe. La biblioteca es un mapa de territorios que quizás nadie haya recorrido. Somos el horizonte que cruzamos. Corremos como los árboles y avanzamos como la flecha que mata a un bisonte de piedra.

…En fin, el yo no me lo licencia ninguna retórica: es mío en mí, como quizás hubiera dicho Darío. Y es responsabiliad mía conjugarlo lo mejor posible. Porque también es de todos, todos tenemos que cuidarlo. No es sólo una palabra. Ninguna palabra es sólo una palabra. Si llegaran a serlo, todas serán un epitafio.”

Sobre si inculca lecciones con su poesía:

“No creo que haya lecciones en mi poesía ni pretensión de inculcar nada a nadie. Sólo aspiro a sentirme menos a la deriva, menos solo. Arriesgaré esto para no dejar sin hojas ni frutos al árbol número siete: me gustaría pensar que cada palabra bien sentida -en todos los sentidos por todos los sentidos- ayuda a fortalecer nuestro sistema inmunológico y que así somos más capaces de sobrevivir la plaga dual de la propaganda, la política y la comercial. ¿Pero acaso se trata de una lección o la cifra impredecible de unos números que ruedan sin parar? Los dados y las dudas nos obligan a creer en el azar como un dios. Si no lo crucificamos, alguna esperanza nos quedará. Ojalá.”

La fe en el otro en la poesía:

“Hace ya muchos años un poeta cubano escribió: <<no simules que vas a creer en mi simulación>>. Fue la última línea suya que leí. No creo que jamás se me ocurrirá leer otra. Yo no podría vivir en el descreimiento mutuo. Ni vivir ni escribir. ¿Cómo? ¿para qué? ¿para quién escribir un poema en el descreimiento mutuo? El único poema posible sería la soledad. Y el silencio. Quizás por eso me he reducido a la nieve de Kamchatka. Me parece más sana la incomunicación en un copo de nieve o un afiladísimo carámbano que el simulacro como estética posible o como ética imposible…

Yo escribo porque habrá, ha habido, hubo, habrá habido, hay alguien que merece mi aliento. Y si alguien abre un libro mío quisiera pensar que yo merezco el suyo. Reducida a golpe de dados o juego de palabras, aun así, la poesía me compromete contigo. Muy pocas cosas son tan serias como el juego; y ningún dios ha sido tan poderoso como el azar.”

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Las estatuas viven, moriránpielmenos_portada

3

Pero la travesía  no  es  éxtasis  de espacio  sino de
signio de espacio. Como estas palabras  que  van y
vienen, que llegan o no, cayendo  de labio  a labio.
Frases que  existen  para abrir  la boca, para  abrir
la mano. Para hacerme espacio: vulnerable, habita
ble.  Bajo  lluvia  y  gorrión  de  viento,  las  estatua
s viven, morirán. También yo moriré. Para hacerm
e espacio.

De Piel menos mía. Los Angeles. California 1979.

Pobrezasondeausencia_portada

Hijo, todo esto es tuyo.
La araña vuelve a lanzar su tarraya de seda
y recoge una voz chorreante, sílabas
acostadas en noches sucesivas
como la espuma lejana de un eco.
Mi padre señala el arco del horizonte
y se confunden dos azules inmensos.
El mar tensado cubre estrellas;
el cielo se deshace a mis pies.
Baile de viento y nube.
Suma de cangrejos quemados.
Todo es luz en un paisaje de soles.
Todo es mío y soy menos.
Soy lo que respiro.
Lo que me falta.
Lo que debo.
Nacer más huérfano.
Contar un sólo número en la arena.
Soy apenas un sonido
Los peldaños del caracol
me llevan en lentas espirales a la otra orilla.
Mi padre tiene los ojos cerrados
y las manos cruzadas sobre el pecho
pero me ve y me abraza.
Todo esto es mío.
Respirar es una canción.
Una vieja canción que me sé de memoria.

Caracas, 28 de julio de 1993.

De Son de ausencia, Ediciones de la Casa de la Poesía José Antonio Pérez Bonalde. Caracas, 1999.

Cuerpoclinamen_portada

Apuesta al tigre la luz
y al pavo real lo oscuro.
La vida sigue y el cuerpo se detiene.
Contenido, cifra exacta y redonda,
una versión del vacío: el aliento.
El presente pasa y el pasado
nunca acaba de pasar.
Una gota desliza su metal gastado
en la yema de los dedos.
EL sol sale y se pone en la aguja.
Abanico de palabras sin palabras,
leguas de lenguas calladas,
gime la carne, aúlla, relincha, rota
al son de las esferas;
roza con la noche desnuda;
roza desnuda con su piel;
y en el aire que le toca toca otra piel.
Los poros, encendidos, titilan.
Cada sensación, una galaxia.
cada constelación, una caricia.
El tiempo vuelve, se repite.
No hay presente, ni pasado: hay latidos.

Caracas, 20 de septiembre 2007.

De Clinamen, Kalathos Editorial. Caracas, 2011.

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Video:

Estos videos fueron grabados en la Librería Kalathos por Johan Gotera.

Canal de Videos de Octavio Armand

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Enlaces:

  1. Dossier especial en la revista digital Las  Malas Juntas, editado por Johan Gotera y con las colaboraciones de Lorenzo García Vega, Miguel Angel Campos, Luis Moreno Villamediana, José Javier León, y Leonardo Rodríguez : http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/ y http://lasmalasjuntas.com/category/vol-45/page/2/
  2. http://mariaramirezr.zoomblog.com/archive/2007/08/13/octavio-Armand.html
  3. http://lasmalasjuntas.com/2012/08/16/exilio-y-lenguaje-octavio-armand-y-la-tradicion-literaria-cubana/
  4. http://www.eltonodelavoz.com/archivo/www.cubaencuentro.com/jorge-ferrer/blogs/el-tono-de-la-voz/octavio-armand-vida-de-orlando-garcia-y-posada-y-castro-i.html
  5. http://www.elimparcial.es/contenido/111778.html

Entrevistas realizadas a Octavio Armand por el crítico Johan Gotera, en pdf para bajar:

  1. Entrevista a Octavio Armand DDC
  2. Entrevista a Octavio Armand LLP

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Nota sobre El Hacer Poético de Julio Ortega:

hacerpoetico_portadaLos dos tomos comprenden más de 1000 páginas de entrevistas a poetas destacados de España y América Latina sobre su oficio poético. Todos responden a las mismas preguntas. Es un libro para leer de a poco. Como no soy una lectora disciplinada, voy saltando las entrevistas para leer a los poetas que conozco antes de familiarizarme con los que no. No he leído muchas, apenas 4 de cerca de 100 en total. Pero puedo ya decir que es un libro de lectura importante para cualquier poeta o estudioso de la poesía. Entre los entrevistados además están Rafael Cadenas, Juan Gelman, Eugenio Montejo, Luis Alberto Crespo, Ramón Palomares, Daniel Samoilovich, Margara Russoto, Gioconda Belli, Juan Gustavo Cobo Borda, José Watanabe, Piedad Bonnet, Yolanda Pantin, Carmen Verde Arocha, y Luis García Montero.

Notas Salvajes – Dolores Etchecopar

etchecopar_notassalvajesSoy lectora de poesía. En esas lecturas encuentro poemas que me deleitan estéticamente, que me conmueven, pero hay otros que timbran, tocan fibras insospechadas en mí otorgándome revelaciones. No es algo que me ocurra con frecuencia. Y cuando ocurre lo agradezco porque es un doble descubrimiento.

Me ha pasado con  poemas de Dolores Etchecopar (1956), de su libro Notas Salvajes (Edit. Argonauta, Buenos Aires 1989).  Conseguí el libro en Librería Kalathos (Los Galpones de Los Chorros, Caracas) hace cosa de un año o dos y creo que quizás quede algún ejemplar. Compré el libro por conexiones azarosas que nos trae la cuestión digital. Estamos enlazadas en facebook, sabía que era poeta pero no le había leído, y gracias a Artemis Nader y David Malavé de Kalathos algunos ejemplares de este libro llegaron acá. Me causó sorpresa verlo y supe que tenía que comprarlo. Empecé a leer, me tocó lo que leí, pero lo dejé para irme, en uno de esos intermedios de viaje a Indonesia. El libro entretanto anduvo danzando en mi biblioteca de aquí para allá, lo abría, leía al azar, y ya sin viajes en vista, finalmente unos días atrás lo tomé de nuevo, desde el principio me volvió a hablar y ya no me dejó. No digo más sobre el libro, porque la poesía gusta o no gusta y encuentra sus propios caminos. La de Etchecopar encontró el suyo hasta mí. Espero que encuentre otros hacia quienes leen este blog.

Reproduzco el texto de contracubierta escrito por ella, 3 poemas del libro, 2 videos y enlaces a más poemas para que puedan disfrutar de esta autora argentina, nacida y radicada en Buenos Aires. Entre sus obras se encuentran: Su voz en la mía (1982), La tañedora (1984), El Atavío (1985), Canción del precipicio (1994), y El comienzo (2010).

“Ya el título de este nuevo libro: Notas Salvajes, señala que rechazo todo abordaje discursivo de la poesía, porque de la poesía sólo puede hablar el poema concreto, ese lugar donde una energía reparadora se irradia desde lo desconocido hacia lo desconocido, pero atravesando una zona de ensoñación que pone en movimiento el pequeño teatro de la interioridad del alma. El poema da una voz a todo aquello que los otros lenguajes enmudecen: a la memoria inmemorial, a la infancia que nos sigue a través de los años, a la angustia, al deseo, a lo irracional, a la presencia de la muerte que nos vuelve extraños, a lo femenino que sólo puede expresar un lenguaje que forme parte de su cuerpo. Es decir, aquello que desarma los lenguajes del poder, incluyendo el poder de la cultura: la poesía no nos vuelve más eruditos, sólo nos vuelve más -mucho más- vulnerables.

La poesía desarma el lenguaje y nos desarma, reincorporando a su voz el balbuceo, la plegaria, el absurdo, la emoción, el resplandor de la insignificancia, la irrupción hechizante de algunas palabras que, al unirse de una forma inesperada nos restituyen ese estado anterior, en el que las cosas y los seres hablaban directamente al alma, sin pasar por las intrincadas traducciones que el mundo posteriormente hará (deshaciendo el hechizo y la revelación) de ellos.

En su viaje al origen, la poesía encuentra a su época y ese encuentro produce una transformación: un hondo padecimiento de lo que allí está ocurriendo. El poema, su respiración, sus imágenes, levantan ese dolor, el desamparo del hombre contemporáneo, al que sólo un hilo muy delgado sostiene en la inminencia de la destrucción.

Dolores Etchecopar”

………………………………………………………………………………………………….Notas Salvajes

Carta a
………(Poética)

y ahora que un gran fuego de palabras
mueve la campana del desierto
(mientras unos niños agitan banderitas
en los patios lanzados por la memoria hacia la noche)
ahora locamente
……………..te esperamos
…………………    ……….yo y la cerda chillona
aquí donde sólo cantará aquel invierno
en mi boca desaparecida

Antes de morir las pequeñas flores rugen sobre el sol

es de noche
y nadie pudo calmar las mesas de la infancia
el vetusto rey me aconseja susurra
en mi máscara de prisionera
¿debo perder una vida llevando
tan decoroso susurro
a las villas de emergencia?
no debo (risotada)
sí debo (vociferaciones)
no debo (vagidos)
sí mi furioso sol en el plumaje
rompe esas puertas tan cerradas tan avaras
es de noche
(mis muslos rajados por la gota
que extraes para desnudarme)
casi todos los puentes son mudos
los zapatos rojos y el pelo alcohólico
de mi caballo en la fiesta del alba
en la fiesta del alba mi sed
y mi boca contra el suelo
contra un montón de suelos)
en mi estola de risas se hamaca el infierno
espero el pirata de las flores
con un aro de agua en la pierna
para él y sus odios y sus rameras apostadas
en las barandillas del fin del mundo
es de noche
vuelve el changador de cadáveres
con el vidrio roto de la luna en un labio
es de noche
volaré por tu boca
por tu veloz noche huérfana
volaré

Notas salvajes

si tu lengua apoya las cacerías del silencio
sobre mi lengua
hablaré
montaña oscura
madre clavada en la nieve
madre clavada en el ángelus de la caverna
en la vidriera en la rueca de los cuentos
en la tonada de mi tonada puesta del revés
que no puedo sacarme sin muerte
palabras lentas de mi cuerpo en otra parte
palabras fuertes mis enemigas
raspan la noche el sol que me embarazó
sumergida campana que cruza
los caminos y los huesos
me pusieron por nombre una raya roja
en la ingle
alegría
antes que el otoño fusile a las mariposas
estaremos en el fondo de las pudriciones
caballo blanco
tubérculo que brilla en el regazo
y arroja el oro de los muertos
sobre el recién nacido
el sol su cadera móvil y simple
pasará frente al lenguaje
y hablaré
alguien corta los hilos del bosque
y deja los ojos de mi madre
en el suelo oscuro
puestera del silencio
yo vi una luciérnaga
y las llaves que sólo cierran
el alba y los ojos
adiós dije adiós a las palabras
voy a dormir sobre el sexo de un color
el agua que yo tuve en la infancia
está dentro de tu boca
la lentitud abre sus muslos de colores
y me separo de la muerte
con algo que la luna mece en mi cadera

muchacha que saltas a la soga
sobre la vereda caliente
o la caída de las hojas
o el miedo
feroces mandíbulas te educan
puestera del silencio
la camisa planchada y doblada
los ojos de mi madre en el suelo oscuro
adiós dije adiós a las palabras
la basura decora mi piel
como un relámpago

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Video:

Enlaces:

http://www.amediavoz.com/etchecopar.htm

http://www.poeticas.com.ar/Directorio/Poetas_miembros/Dolores_Etchecopar.htm

http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2010/11/dolores-etchecopar-el-comienzo-libro.html

Nuevos Arbitrios

Me declaro “indie” – 46

Esta entrada la pienso breve, pero no me extrañará que termine extendiéndose a algo más largo que lo planeado.

La escribo para declararme autora indie, particularmente binaria, aunque no descarto ser analógica también. No me entiendan mal. No reniego de la publicación con una casa editorial, pero en el estado en que está la edición en Venezuela (sin contar todo lo demás), sentir la libertad y la autonomía que da la edición independiente es realmente refrescante y tengo la certeza que recomendable para la salud de cualquier escritor.

Desde que empecé a bloguear por allá por el 2000, y luego de dos experiencias fallidas, consolidé este blog en el 2004. La escritura en internet me dio algo de disciplina y oficio, pero lo más importante la sensación de ser escuchada y obtener respuesta casi al mismo tiempo de lo que estaba generando. Y con toda honestidad, no era ni en intención ni el producto presentado un trabajo literario. Era blogging. Era escritura al momento. Poco a poco fue evolucionando en algo más que aún no logro etiquetar, surgieron cosas de más  calidad, borradores que prometían, sin perder el carácter de la inmediatez que otorga el blog, su organicidad. Luego de 5 años de k-minos y de colaborar en publicaciones en línea, sentí que era una autora digital, una autora binaria. Y todo eso estaba muy bien cuando vivía afuera, más influenciada por el medio anglosajón en el advenimiento de estas tecnologías y soportes, para la escritura y la publicación. Con el blog recibía feedback no sólo de mi país sino de todas partes del mundo.

Pero luego regresé a Venezuela y el mundo se encogió de nuevo. Reencontré amigos del pasado del medio editorial, conseguí nuevos, entré en talleres literarios y entonces me asaltó esa preocupación otra vez por el papel. Era lo que me rodeaba (aún es). Poetas establecidos recomendando huir despavoridos de publicar en blogs. Poetas jóvenes renegando de estas plataformas como si de la peste se tratara. Muchos con libros en anaqueles de librerías. Libros, como huerfanitos, que esperan que alguien los adopte.

No, no soy peyorativa. Yo también quiero unos huerfanitos en los anaqueles. Me gusta el crujido del papel, el olor a tinta y la posibilidad de que libros muden portadas y los arropen manos que desconozco para bien o mal (hay gente a quien no le gustará lo que leerá). Pero es tan poca la gente que va a librerías y tanta la que tiene un teléfono inteligente, un kindle, un ipad, su laptop y que leen en estos artefactos encantados de la vida. Por qué despreciar a ese lector digital.

Con esto en mente, y porque ya la inmediatez de lo digital se me hace algo necesario, decidí “to go indie”. Tengo 2 libros de poesía bastante listos, y en preparación otro de poesía, uno de cuentos, y otro de crónicas. He decidido entonces dar el salto completo a convertirme en autora indie a ver qué tal. Porque toda esa producción que tengo y voy generando, necesitará varios años de proceso editorial tradicional, eso sin considerar los recursos económicos que ahora muchos editores solicitan.

Tras horas de formatear en MSWord, convertir archivos en distintas plataformas, explorar proveedores y distribuidores, leer how-to´s y artículos al respecto, el domingo 15 de abril decidí sacar mi pequeña plaquette de poesía, Nuevos Arbitrios, gratuitamente a través de www.smashwords.com. Sin absolutamente nada de promoción desde ese día hasta la fecha ha sido bajada 12 veces. Es una prueba, para luego poner uno de los libros en venta. Adónde me llevará esta apuesta, no lo sé, pero sí siento que es hora de que los autores dependan menos de un sólo medio para difundir sus escritos, que ya basta de atarse a un sólo editor que con contratos “estándar” se reserve derechos de publicación en todos lo medios, países, e idiomas y no haga nada por extender el dominio de la obra.

Nuevos Arbitrios salió primero en papel en una edición limitada y artesanal del Taller Editorial El Pez Soluble, gocé trabajándola con Belkys Arredondo Olivo, la editora, decidiendo papeles, portada, etc. Gocé obsequiándola a amigos queridos, y  posiblemente editemos más para aquellos que disfrutan tanto del objeto como de su contenido, y ahora me deleito obsequiándola a esos otros que prefieren leer en pantalla. Ambas alternativas no se niegan la una a la otra, se complementan. Y gracias a Belkys por entender y promover esa libertad necesaria.

Cuando sea pertinente, escribiré más respecto a esta experiencia y sus avances. Por los momentos, mis Nuevos Arbitrios están disponibles para ustedes.

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Para los que siguen este blog… Así celebro el número 46. Nada breve.

Parque Nevado en Vilno, Lituania 2009

Precipitado

Parque Nevado en Vilno, Lituania 2009

Parque Nevado en Vilno, Lituania 2010

En una reacción química sería partículas de algún color cayendo pausadas a través del líquido en conflicto.

Me gusta esa imagen como de nevada dentro de algo denso y burbujeante.

Ojalá me precipitara así, como una nieve recién despierta al invierno, sin apuro por cubrirlo todo y establecer el dominio del frío interminable en apariencia.

así quisiera caer

sin romperme

suave

lenta en un aire espeso

mis fragmentos juntarse

en un manto que arrope

y el frío

la eternidad del frío

me abandone

y sólo quede

el brillo del blanco

Lectura de Mi padre, el inmigrante de Vicente Gerbasi

Hace varios años, a poco de empezar como por tercera vez este blog, en noviembre del 2004, escribí una entrada sobre el poemario de Vicente Gerbasi, “Mi padre, el inmigrante”. No tenía un año de haberme mudado a Bangladesh, y la nostalgia me habitaba por completo. La lectura de esos poemas fueron determinantes en esos días para mí, y creo que lo son para muchas personas hijas de inmigrantes en Venezuela o que han emigrado de ella. Esa entrada en mi blog recibe visitas todas las semanas desde hace 7 años y se ha ido incrementado con el tiempo. Supongo que esos tantos venezolanos fuera buscan ecos de su nostalgia.

En ese entonces escribí esto:

Estar lejos le limpia los lentes a uno. Hace apreciar más las resonancias y atributos de nuestro idioma. Estar lejos también crea avidez por lo que se añora. Nos hace buscar, hurgar, inquirir y regocijarnos cuando encontramos una remembranza de lo que consideramos nuestro: un buen café, una tonada, expresiones coloquiales, paisajes que se nos escapan. A mí me hizo aún más ávida de la literatura nuestra. Si ya la apreciaba, la lejanía me permitió hacerla mía totalmente.

Así fue como encontré de nuevo a Gerbasi. Quien no sólo alumbra con imágenes las añoranzas que podamos tener, sino que en mi caso, hace presente a mi padre, quien fuera inmigrante, al igual que el suyo. Al igual que el de mucha otra gente en Venezuela.

Este domingo 12 de junio será la presentación en el país de una edición realizada en México por Laberinto Ediciones en su colección Poesía de Largo Aliento. La edición está prologada por la poeta Jacqueline Goldberg, autora del excelente blog Textos en su Tinta y es realmente un pequeño tesoro, porque ediciones sólo conteniendo este poemario no existen ya. Esta es bella y cuidada.

La poeta Gina Saraceni dirá unas palabras de presentación. Gonzalo Gerbasi, en nombre de los hijos del poeta,  se dirigirá a los presentes y un grupo de escritores leerán fragmentos del libro en italiano y en español, entre ellos Hernán Zamora, Cinzia Ricciuti, Andrés Miguel Rondón, María Teresa Ogliastri, Eleonora Requena, Keila Vall De la Ville, Alexis Romero,  Georgina Ramírez y yo. El evento será a las 11 y 30 de la mañana en la Librería Kalathos, en Los Galpones de Los Chorros.

Además celebraremos el 98 cumpleaños del poeta que fue el pasado 2 de junio. También servirá de homenaje a todos los padres inmigrantes que se apropiaron de esta tierra para darles una patria a sus hijos. Yo, por lo menos, así lo haré.

Para leer a Gerbasi:

http://www.vicentegerbasi.net/

Hermoso artículo de Cleto de Assis sobre el poeta http://cdeassis.wordpress.com/vicente-gerbasi-o-poeta-de-canoabo/

La foto proviene del archivo público de sus fotos en http://www.vicentegerbasi.net/ .

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