Otra de Sábato

¿Qué es un creador?
Es un hombre que en algo «perfectamente» conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.

Ernesto Sábato. El Escritor y sus Fantasmas.
Editorial Seix Barral. Colección Biblioteca breve. © 1979 – 2004. Barcelona, España.
La primera edición fue de Editorial Aguilar. 1963. Madrid, España.

¿Cómo haremos entonces?

Vía ecuaderno me entero…

Ya se conocen los datos de la nueva encuesta sobre weblogs realizada por Perseus: hay 31 millones de weblogs y superarán los 53 millones a finales del 2005.

Me pregunto cómo haremos para encontrar ese blog que vivimos buscando leer… el de las palabras que precisamos… será que la cosa está en buscar, encontrar, pero pensar que no es ese sino algún posible otro y continuar. Y así, sin descanso y en ¿continuo?

Una progresión borgeana interminable.

Re-lectura de Sábato

Ernesto Sábato
Ernesto Sábato

«Uno se embarca hacia tierras lejanas, indaga la naturaleza, ansía el conocimiento de los hombres, inventa seres de ficción, busca a Dios. Después se comprende que el fantasma que se perseguía era Uno-Mismo».

Ernesto Sábato.
Hombres y Engranajes. Heterodoxia.
© Alianza Editorial, 1973 – 2004.
Barcelona, España.

 

La Justificación que abre el libro desde que lo leí por primera vez en el 83 siempre me ha acompañado subrepticiamente [me acuerdo de la fecha porque fue para un curso de castellano en la USB cuando todavía quería ser bióloga]. De alguna forma pienso que para aquellos que somos desasosegados este párrafo es como un retrato. En mi caso no he llegado a alcanzar y aprehender al fantasma. Todavía ando en la persecusión. Sé que el libro hizo mella en mí en su momento y tengo curiosidad por encontrarme de nuevo con él.

Me gusta recomendar todo lo de Sábato porque es no sólo un escritor excepcional, sino también de un humanismo particular apreciable en todos sus libros. Este de Hombres y Engranajes lo escribió en 1951 y Heterodoxia en 1953. Los dos últimos libros, La resistencia [ensayos] y Antes del fin [memorias] al principio de esta nueva centuria. La lectura de estas obras ofrece una oportunidad de excepción de explorar los cambios o consistencias de la mirada de Sábato sobre este mundo. Las memorias particularmente me gustaron por su sabia honestidad. Sin poses ni ejercicios de egocentrismo, testimonio de errores, arrepentimientos, logros y alegrías de alguien que ya supo lo que es la vida y está más allá del bien y del mal a sus 94 años.

Ranteo del clima

Está haciendo calor en Dhaka. Aquí de un día para otro la temperatura puede ascender dos grados. Esperamos hoy 34ºC y 76% de humedad. Ayer caí casi con un «heat stroke«. Un dolor de cabeza fuerte y con un peso como de una tonelada en la cabeza. Porque además el cielo está encapotado y parecieras estar en un baño de vapor todo el tiempo. Estos son los meses de más calor y hay que tomar mucha agua. Abril y mayo. Aquí la humedad llega a alcanzar 90 y pico por ciento, especialmente en la época del monzón cuando el calor también es agobiante pero con lluvia, pero eso no será hasta junio-agosto…

Me dio por hablar del clima como los ingleses porque hoy me sentí de ningún lado. El correo me trajo cosas urgentes para la oficina en Dinamarca. Ví la prensa local para seguir la noticia de un edificio de 9 pisos que se desplomó con casi 300 personas adentro. Una factoría de ropa. Las causas no obedecieron a ningún fenómeno natural sino a una construcción mala. Esto pasa aquí todo el tiempo. Los equipos de rescate ya tiene 48 horas quitando los escombros en un esfuerzo sobrehumano por tratar de sacar a la gente, pero sólo han podido remover un 7% de ellos. No hay muchas esperanzas. Cuentan con su esfuerzo y con algunas herramientas donadas por el gobierno de Estados Unidos luego de que les dieran un entrenamiento de respuesta en caso de terremoto hace un mes. De los 48 bomberos que hicieron el entrenamiento sólo pasaron 17, para un país de 140 millones de habitantes. ¿Habrá investigaciones para determinar responsabilidades? No se habla de ello. El dueño seguramente repartirá dinero a todo el mundo y se acabará el asunto. Los trabajadores son gente pobre. Los enterrarán y seguirán las cosas sin más porque esos muertos no son nada en este país con exceso de gente…

Veo mi blog y releo el post de anteayer. Un comentario. Será que no interesa el tema a pesar de que este de los blogs es un medio de autores [aunque no lo asuman así]. O que estamos hartos de lo que pasa en el país y se ha tirado la toalla en beneficio del pequeño universo de cada persona. Lo entiendo. Yo misma me lo cuestiono. Para qué, con gente con responsabilidad pública que dice que alguien no ha sido publicado por su color de piel. Ese señor llamó a todos los que tenemos o tuvimos que ver con el medio editorial racistas… así no más. Un escupitajo gratuito a quienes por años hemos bregado por autores, promovido su obra, colaborado en la profesionalización de libreros, editores, etc… Habiendo vivido en África y ahora aquí con compañeros a los que quiero y respeto de todas las razas, siendo yo misma producto de una mezcla singular me siento doblemente afligida por la ignorancia altanera de la gente que nos gobierna. Una ignorancia estúpida si es que algo así es posible.

Vine la semana pasada de Malasia -todavía debo el cuento-, donde obtuve un pasaporte nuevo. Volví contenta porque no sólo me atendieron excelentemente sino además porque estuve hablando en venezolano con gente mía y donde me recibieron con un «ésta es su casa, sabe?» y yo «sí, yo sé».

Y ahora estoy que no sé donde estoy. Con un mapa en la mano, sin poder reconocer adónde pertenezco o debo ir…

Hace calor.