Visita a Nari Jibon – fuente de blogueras para Bangladesh

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Rabbany Suzon, investigador para Nari Jibon; Taslima Akter, profesora de computación y Kazi Rafiqul Islam, entusiasta director del proyecto.

La primera vez que oí de Nari Jibon pensé que se trataba de un vecindario de Dhaka, un punto geográfico. No estaba tan equivocada ya que me recuerda una isla en esa ciudad tan rodeada de agua, un refugio seguro y en quietud para un grupo de mujeres que desean estar mejor preparadas para la vida. Mujeres que desean superarse guiadas por una fuerte voluntad.

Nari Jibon es un lugar apoyado por Rising Voices, el programa de diseminación y contacto que tiene Global Voices Online. Es una escuela donde mujeres pueden aprender y mejorar su bangla e inglés, adquirir habilidades en computación y costura (este último el oficio de más demanda en el país). Es un lugar donde mujeres aprenden a expresarse a través de tecnologías de la comunicación como blogging, podcasting, videocasting y la fotografía digital. Nari Jibon fue fundado por la Dra. Kathryn B. Ward y su madre Pat Ward. Kathryn lleva adelante una agrupación similar en Honduras. Kathryn habla de sus experiencias en el blog Bideshi Blue.

David Sasaki, coordinador de Rising Voices, me invitó a visitar Nari Jibon, luego de que le contactara a través de una red social. Me preguntó si como venezolana y mujer bloguera no quisiera visitar Nari Jibon y quizás colaborar de alguna manera.

Y así de sencillo es que llegué a conocer a un grupo de casi 40 mujeres que con expectativa querían saber de mí, mi país, mi blogueo, y de cómo podría asistirles en su esfuerzo de ser más conocedoras de las herramientas de la web 2.0. Nari Jibon tiene un blog colectivo “Bangladesh from Our View” http://narijibon.blogspot.com donde las estudiantes postean en inglés aparte del blog que tienen en bangla “Amader Galpa (Our Stories)” http://banglablog-narijibon.blogspot.com .

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Al llegar a Nari Jibon, la audiencia que me tomó por sorpresa

Al principio me sorprendió la audiencia que me recibió. Pensé que tendría una conversación casual con algunas de ellas para darme una idea de cómo les podría ayudar en el futuro… quizás aquéllas a quienes pudiera encontrar ese día en sus actividades. Fue como si hubiera olvidado que estaba en Bangladesh, donde los anfitriones siempre se esmeran en atender a sus huéspedes y lo casual no existe sino las ocasiones memorables. Ciertamente para mí lo fue.

Empecé a hablar en inglés y para mi vergüenza me preguntaron como es que no hablo algo de bangla. He estado viviendo en este país por casi 4 años y porque trabajo en una oficina donde se habla inglés y paso la mayor parte de mis horas donde el inglés es usado por casi todo el mundo, no sentí la necesidad de aprender más que algunas palabras y frases. Aprendí mi inglés en Uganda cuando viví allí, ya que no tuve otra alternativa para comunicarme. Ahora con las visitas a Nari Jibon puede que aprenda todo el bangla que no hube hasta ahora, ya que me encuentro compelida a comunicarme con estas mujeres que tienen tanto poder en sus miradas. Sin embargo, creo que cuando uno quiere comunicarse a veces sólo toma las variaciones de la voz para saber qué quiere decir una persona. Algunos minutos después nos «conectamos» y logramos comunicarnos bastante bien… ayudadas también por la oportuna traducción del señor Kazi Rafiqul Islam, director del proyecto, quien no ocultaba el orgullo por estas mujeres.

Algunas estaban curiosas acerca de mi escritura sobre política y me preguntaron si he sido afectada por ello. Les dije que aparte de algunos casos en que he sido insultada, mi regla como bloguera es respetar las visiones de los otros, nunca insultar a nadie porque una vez eso ocurre uno enseguida pierde el argumento que pueda tener. Expliqué que aparte de que no escribo de política todo el tiempo, creía que ello me había mantenido a salvo de comentarios spam, hacking o simplemente demasiados insultos en mi blog. Otras me preguntaron cómo podemos beneficiarnos de bloguear. Les respondí que el primer beneficio es la simple satisfacción de establecer alguna conexión con nuestros lectores. Luego hablé de algunos casos que conozco, en los que la pasión y la dedicación a sus blogs abrieron posibilidades de ingreso a un par de blogueros de manera de poder en uno de los casos vivir de ello y en el otro iniciar una revista. También señalé el uso de los blogs y las redes sociales para crear conciencia en referencia a una causa. Cité el caso de facebook y la marcha de repudio a las FARC, y el del bloguero venezolano, Afrael Ortiz, quien inició una campaña de información en referencia al caso del asesinato de uno de sus familiares como resultado de un desmán policial que las autoridades querían encubrir, y que gracias a ello y al eco encontrado en diversos medios tradicionales había una esperanza de justicia.

Concluimos que podemos usar los blogs para lo que queramos: podemos escribir inteligentemente acerca de lo que es importante para nosotros, nuestro país o para el mundo, o sólo como terapia para ventear nuestros días malos o felices. Cualquier manera de aproximarnos al blogueo es válida y positiva si vivimos en libertad. Para algunos bloguear puede ser la libertad. En el caso de Nari Jibon, para estas inteligentes, hermosas y valientes mujeres pudiera ser el medio de hacer que el mundo las conozca, conocer ellas otros mundos y borrar las fronteras que de una manera injusta los prejuicios y la sociedad a veces impone en nosotros.

Podemos contribuir, literalmente como con un grano de arena, a todo el contenido necesario que existe en la red. Estas mujeres han empezado a hacerlo.

Tuve la oportunidad de conversar entonces con algunas de ellas. Mony, la cantante quien me reclamó mi falta de bangla y dos blogueras que escribieron posts que me llamaron la atención: Zammat Ara Amzad quien escribió un hermoso y melancólico texto sobre un mendigo ciego en Dhaka, y Nurunnahar Islam Munni quien escribió sobre el sistema de dotes para los matrimonios en Bangladesh y el cómo esta tradición ancestral hiere los derechos de las mujeres y les niega aspirar a la felicidad en sus vidas.

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Zammat Ara Amzad y dos compañeras

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Nurunnahar Islam Munni

Luego de la conversación, algunas samosas y refrescos, fui introducida a las actividades de Nari Jabon y sus metas, y me enseñaron las instalaciones.

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Grupo de estudiantes ayudándose unas a otras

Me fui con un hermoso arreglo floral que me dio la «auntie» de todas, quien nos obsequió con los refrescos y samosas. Me fui con la promesa de regresar en abril a hacer un taller en fotografía digital de lo poco que sé a través de mi experiencia y el uso de las redes de fotografía existentes en internet. Y al regresar, sospecho, de todas formas, que es más lo que aprenderé de ellas, ¡que lo contrario!

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La dulce «Auntie»

Anotaciones al borde

Tengo nuevo blog. El blog en cuestión se llama Anotaciones al borde.

Bueno hace tiempo que no estaba escribiendo acá porque a veces las cosas que quería escribir entraban en conflicto con los propósitos de este blog. Así que luego de ponderar un tiempo, decidí abrir este otro blog el cual inauguré el 6 de febrero con este post:

No es que el mundo necesite otro blog. Otra persona drenando o discutiendo u opinando sobre nada. El mundo en realidad quizás necesita que lo dejen en paz. Uno abre un blog por necesidad de expresión. En este caso, estoy iniciando éste sólo para darle cabida a comentarios sobre las noticias, y para desarrollar la opinión política que estaba tomando preponderancia en K-minos, mi otro blog, de tónica íntima y en el cual prefiero refugiar reflexiones de otra naturaleza.

Este blog no será menos personal, pero si dedicado a opinar y a drenar las emociones de todo lo que me trae “al borde”.

También quiero pensar este blog como un cuaderno de anotaciones al margen. Las anotaciones que no podemos hacer en las orillas de las páginas de los periódicos al lado de alguna noticia. El comentario instántaneo que se produce luego de leer algo que nos conmociona o nos hace reflexionar.

Ahí está pués. Todavía virguito de enlaces, etc, pero ya se los iré agregando poco a poco.

En Gaborone

Llegué hace dos días, luego de unos 4 en Singapur.

Apenas me estoy adaptando a la nueva rutina y al hotel. Tengo mucho que escribir acá pero la motivación la cargo en cero. A ver si me animo en las próximas horas y/o días.

Insomnio

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Ando bastante caótica. No duermo bien. Pocas horas de noche, otras pocas de día. Me duermo como a las 12 de la noche y me levanto entre 3 y 5 de la madrugada con los ojos doliéndome de sueño pero sin que la voluntad me permita descansar. Es una ansiedad extraña. Como si no me quedara tiempo para hacer las cosas, cualesquiera que estas sean. Y aquí estoy viendo la luz del día desvanecerse a través de la cortina de mi estudio, anunciándome de nuevo otra noche en la cual no sé si despertaré en medio de delirios oníricos inverosímiles (que olvidaré en un segundo) o si el cansancio me terminará de vencer y hará que mi cuerpo y mi mente se dejen arropar por las cobijas. No sé, si de nuevo, esta noche me atajará el amanecer sentada en este escritorio tratando de matar un tiempo que no se deja.