Categoría: Divagaciones

Luz literaria y bloguera

Así como hay días en que uno siente que el mundo se haya sumido en una involución entrópica, hay otros que se iluminan por noticias quizás pequeñas dentro del gran concierto de los sucesos mundiales pero que definitivamente le alegran a uno el día y la alegría se la ponen grande a uno. Noticias que reseñan hechos que contribuyen sólidamente a la historia cultural de un país y el enriquecimiento de una lengua. Incidentalmente algunas de estas noticias, son cosas buenas que le pasan a amigos y a otros a quienes no conocemos cara a cara pero que a través de la lectura y la admiración sentimos amigos. Sumo estas noticias y aunque se me escapan varias el resultado es alegrarme el día nublado y fufurufo que me trajo hoy Dhaka.
En estos últimos meses a Fedosy Santaella le reconocieron con el Premio de la Bienal Pocaterra, a Hector Bujanda con el de la Bienal Adriano González León, y esta semana a Alberto Barrera Tyszca con el Premio Herralde de Novela. Otros reseñan esto mejor que yo, lo que quiero es resaltar estos eventos.
Celebramos la publicación y buena crítica en España de la novela de Israel Centeno, Periférica; las entrevistas y éxitos literarios del pana Juan Carlos Chirinos, en la blogósfera bienvenimos cada edición de los hermanos Chang como una excelente noticia y ahora aparecen otros blogs-revistas de la mano de quien fuera uno de mis mentores en la cuestión editorial y literaria, el escritor Armando José Sequera con Caravasar y Caravasar2 (para niños).

Mucho más blog-orientadas están las noticias de la inclusión de los periodistas venezolanos Khandika de Enigmas Express junto con Fernando Núñez Noda en el equipo bloguero de Periodista Digital, uno de los primeros medios de la red en lengua castellana en reconocer el impacto del periodismo ciudadano ejercido en los blogs.

Y como buena noticia de iniciativas dentro de nuestra comunidad, pues hay que resaltar la de Luis Carlos en organizar su red de observación bloguera para el 3D, día de las elecciones presidenciales de nuestro país, Venezuela.

De repente, en el panorama todo negro y ominoso, se cuela una lucecita digamos plateada por no decir blanca, amarilla, verde o azul y así fastidiar con un guiño algunas sensibilidades.

Por el drenaje

Empecé el día con dosis extra de noticiero y lo termino con otra más.

Confieso que el optimismo y la equidad de vez en cuando se me van con las aguas negras de Dhaka, que aunque espasmódicamente al mundo lo sienta fuera de casa, a veces entra, se queda y oblitera todo lo positivo que hay en mí.

Hoy es uno de esos días negros en que el futuro no es sino apocalíptico, sin dejar esperanza de una civilización «civilizada» para la posteridad. O una democracia en Venezuela.

Hoy me ha invadido la rabia. Y tengo ganas de insultar al mundo. De decir mierda mil veces en este blog y soltar espumarajos de odio y resentimiento por lo que está pasando en el país. He mantenido la ecuanimidad y cierta equidad dentro de mi visión de oposición (digo yo… a lo mejor no soy tan equilibrada), porque he tratado de ver lo positivo del chavismo. Es mi ejercicio personal. Pero de repente hoy no lo veo por ninguna parte, y no siento que hay ningún tipo de reciprocidad de parte del chavismo que no ve nada positivo o rescatable en los valores democráticos como si ellos fueran incompatibles con el socialismo.

El chavismo oficial se mofa, denigra, amenaza y lo mejor de todo es que gente que uno cree inteligente del chavismo, lo justifica, lo aúpa y lo defiende. No importa que el insultado sea amigo suyo porque que sea opositor en contra de la revolución es su culpa y que se joda, porque el presidente si lo insulta a uno, eso está bien, pero si uno se atreve a criticar al presidente entonces uno es más rastrero que las cucarachas más inmundas. Ninguno cree ya en la alternabilidad del poder o en eso de votar para tener posibilidades de representatividad, o eventualmente de un mejor gobierno, como si este fuera una maravilla. Ni en el multipartidismo. Ni en que Chávez debiera dejar la silla presidencial en algún momento. Si no en este período, en el que viene. Digamos que la oposición nunca logre fuerza… ¿no sería lo lógico que otro líder dentro del chavismo lo suceda o algún otro partido nuevo de surgir y tener una propuesta que convenza a la gente? No sé que le pasa a todo el mundo que anda ofreciendo «carajazos» o buscando que alguien en medio de una rabieta se los dé. ¿Con qué derecho viene nadie a amenazar a la gente que trabaja en PDVSA?

¿Con qué derecho vendrán mañana a mandarnos a callar a carajazos? Exacto.

Espero que en mala hora no haya otra cantidad de arrepentidos cuando se den cuenta que ser retrecheros o opinar distinto no se puede en medio de una «revolución», aunque se consideren «revolucionarios».

A lo mejor uno se equivoca en desgastarse con rabias y emocionalidades y lo mejor sea callar y sentarse a esperar a que los carajazos se los den sólo entre ellos y los dejen morados y fuera del poder.

Divagación del noticiero

Hay semanas que me cuesta bloguear. Esta es una de ellas, en la que me ha tratado de agarrar una gripe con visos de bronquitis, a la cual he tratado de evitar con cocteles de vitaminas, equinacia, frutas, antialérgicos, paracetamol y jarabes. Es el cambio de estación que se siente de una semana a otra en Bangladesh. Un día te estás muriendo de calor con treinta y muchos grados y al día siguiente ya hacen unos veintiocho que son más que bienvenidos. Pero el ambiente se hace más seco, se levanta el polvo de las calles y uno empieza a sufrir toda clase de gripes y alergias.

Las cosas se calmaron políticamente con la designación del cuidador del gobierno, en la figura del presidente. Aquí, como en otros países donde la figura del primer ministro es la definitoria del gobierno, también hay un presidente, que de verdad no sé cuál es su rol en el gobierno normal de acá ni en los de por ejemplo Alemania o Israel donde hay también presidentes. Otro día me meto en wikipedia a ver si lo averiguo. Hoy no tengo ganas. En todo caso, todo está más tranquilo en Bangladesh.

Luego de ver la noticias en la BBC donde reseñaron desde el juicio a Hussein, el interminable conflicto en Palestina, hasta la marcha de ayer de Rosales en Venezuela, pasando por el comienzo de la cacería del zorro en el Reino Unido, y terminando en el festival de robots de Japón, me pregunto quién decide qué noticias se emiten en estos noticieros de TV. Paso a CNN donde reseñan el último escándalo republicano en Estados Unidos esta vez provocado por un reverendo sinvergüenza, las elecciones al congreso, Iraq y Palestina, por supuesto, y los resultados de un experimento en un zoológico de Nueva York donde descubren que los elefantes se reconocen en el espejo al igual que los chimpancés y los delfines, únicos animales, aparte de los humanos, en hacerlo. No sólo me pregunto lo mismo que antes al ver este noticiero sino que además me asombro de la superficialidad de cada segmento y lo mucho más que ofrecen la prensa escrita y otras fuentes en internet.

Luego veo las noticias de las manifestaciones xenofóbicas y raciales en Rusia a raíz del aumento de la inmigración y me desaliento. He estado ordenando la información que tengo de mi ascendencia rusa en estos días, especialmente para mis hermanas que no tuvieron tanta oportunidad como yo de escucharlas de mi papá y mi abuela y estoy leyendo una gruesa edición de la historia cultural de Rusia, y no puedo dejar de pensar en la ignorancia que aumenta progresivamente en este mundo. Si mi padre no hubiera emigrado dejando Europa, yo no estaría en este mundo, ni mis hermanas, ni mis sobrinas. Esos rusos que no quieren ser multiculturales, olvidan o ignoran que su cultura y «raza» derivan de sucesivas invasiones, influencias, guerras y conquistas que ellos mismos o sufrieron o llevaron a cabo y que le dan distinción dentro de todas las culturas del mundo porque no puede considerarse netamente occidental, ni tampoco asiática… por lo menos, según este libro que me ha aclarado algunas lagunas.

En fin, demasiada información para la mañana y demasiadas reflexiones fragmentadas que no me caben acá. Con cada reflexión, preguntas. Con cada respuesta, la frustración ante un futuro que se perfila más ignorante a pesar de que habrá más conocimiento al alcance de todos. El mundo como que quiere permanecer en su ignorancia. En la ignorancia militante, la activa, la que se elige voluntariamente, porque es más fácil anquilosarse en creencias que no demanden compromiso, que no cuestionen, que no provoquen, que no conminen a indagar y buscar respuestas. El mundo pareciera querer sumergirse en una oscura «Edad Media» llena de cruzadas y combates por «verdades» absolutas… pero ¿cuáles verdades son las verdaderas?… Ok. Suficiente para empezar el día.

Termino este post, miro a través de la ventana y me ubico en Dhaka a media mañana. Mientras refresco la página del blog, reviso las cuentas por pagar y de repente el mundo se siente lejos, y me alivia.

Cielo indiferente

Estos dos últimos días han sido dramáticos para Bangladesh. Este mes se tendría que establecer un gobierno temporal mientras se organizan las elecciones y se debería elegir un «caretaker» o «cuidador» de este gobierno neutral que supuestamente garantizaría la transición después de las mismas.

No se ponen de acuerdo ni la primer ministro ni la líder del partido de oposición y a consecuencia, se están enfrentando de a miles en las calles con el resultado de igual número de heridos y unas decenas de muertos. Causadas entre ellos más que todo, no por la policía.

Es un epílogo terrible para el cierre del Ramadán y la celebración del Eid que equivale para los musulmanes en términos espirituales y festivos a nuestra navidad. Es quizás el período más importante del año.

Ayer Dhaka estaba desierta. Los mercados con escasez de productos, la gente encerrada en sus casas o en sus pueblos del interior. Se calcula que cinco millones de personas se fueron de la ciudad en estos días, y sin embargo quedaron suficientes cabezas calientes, carnes de cañon, que se están matando porque dos señoras no se ponen de acuerdo.

Pero la violencia no es una inusual forma de expresión en Bangladesh en lo que se refiere a política. Todos los días hay algún caso de atentado, desde niples, a disparos o cuchilladas y palazos a líderes locales de pueblos y vecindarios por la polarización que respira este país y tomando en cuenta la situación de pobreza que vive la mayoría y la corrupción rampante, en cualquier momento puede suceder una explosión social apocalíptica.

Por supuesto la naturaleza no se entera de los exabruptos de los hombres entre ellos, e incluso en tiempos tan agitados, si uno mira al cielo, puede encontrarse con atardeceres tan hermosos que hacen olvidar, aunque sea por un instante, cualquier tragedia.

cielodedhaka3.jpg