Etiqueta: Viajes

Temblando en Nairobi

En Nairobi está haciendo bastante frío. Los días son nublados y oscuros. Desde que llegué el 7 de julio sólo hubo un día de sol en la mañana, de resto puro bucolismo en el ambiente. Y a ello contribuye lo boscoso de la parte de la ciudad donde estoy, Westlands. Los árboles son gigantescos. Mucho eucalipto, ciprés, pino, junto con las especies autóctonas, pero todas con ese tono grisáceo que se le impregna al verde cuando hay polvo en los caminos, polución y el peso del agua sin caer en el cielo. Pero los temblores no son por el frío.

Esta última semana ha temblado la tierra varias veces. Un volcán es la causa. El volcán, Mount Oldonyo, está en erupción en Tanzania cerca de la frontera con Kenya. Mt. Oldonyo se encuentra ubicado cerca del lago Natron en Tanzania en pleno Serengeti. Aunque no creen que habrá terremoto, las autoridades no descartan la posibilidad. Entretanto de vez en cuando bailan las sillas y los escritorios, o se nos zarandea la cama y se mecen suavecito las lámparas.

Para los curiosos pueden ver el detalle de lo del volcán en este enlace.

Mi paraíso natural: Zanzíbar

Hace unas semanas atrás, Carmen invitó a varios blogueros -incluyéndome- a participar en un meme sobre el lugar paradisíaco natural favorito de cada uno de nosotros. Mis primeros lugares favoritos se encuentran en Venezuela, como el llano en las riberas del Sinaruco Cinaruco, el Salto Ángel y Canaima, y Mochima. Y mi lugar natural favorito desde que estoy fuera es Zanzíbar, que es de donde tengo fotos y recuerdos recientes. No es nada más la playa lo que me fascina sino todo lo que la naturaleza determina a la gente del lugar dando la impresión de que toda la isla, sea en la ciudad, selva o mar, es un paraíso natural, donde hombre y entorno conviven integrados y sin molestarse el uno al otro.

Rescato un artículo que escribí hace algún tiempo y que no había publicado aquí. Luego de unos breves cambios se los presento porque sigue reflejando lo que me transmite la isla, la cual por sus paisajes y su gente es uno de los sitios que más me gusta de los que he tenido la suerte de visitar.

«»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»»

El sueño de vivir en Zanzíbar.

kilimanjarodesdeelaire.jpg

[Kilimanjaro desde el avión – 2002]

Al viajar a Zanzíbar por avión, todas las veces el Kilimanjaro sirve de abreboca y despedida en la ruta. Solo esta vista ya amerita el viaje. Pero al pisar tierra en la isla se sucumbe siempre a su encanto. Otra leyenda.

Zanzíbar la isla de las especias, de princesas árabes rebeldes, uno de los últimos reductos del infame tráfico de esclavos, la isla de donde partió Livingstone buscando las fuentes del Nilo sin encontrarlas, y de donde partieron también Speke, Burton, Stanley y tantos otros exploradores del Africa Oriental. La isla del kiswahili, idioma del hakuna matata (no hay problema), originado por la combinación afortunada de las culturas árabe omaní, bantú, portuguesa, recibiendo posteriormente influencia india y, por supuesto, la de la colonización británica. La isla donde nació Freddy Mercury -el cantante de Queen-, la isla a quien Billy Joel le dedicara una canción, para citar también referencias más recientes.

livingstonehouse.jpg

[Livingstone House- 2004]

La palabra portuguesa relentoso o relentar, no me cobra tanto sentido en ninguna otra parte como aquí. El tiempo pasa pero no pasa. La vida se toma a otro ritmo, como si estuviera marcada por el navegar parsimonioso de los dhow con sus velas agudas pero henchidas tratando de cortar el cielo en medio de la vastedad azul esmeraldina del océano Índigo. Esta es la isla de Simbad el Marino. Este es uno de los escenarios de las historias de Las Mil y Una Noches: Zenj, llamada así en los cuentos de Scheherezade.

En Zanzíbar se toma conciencia de que la vida no tiene nada que ver con el reloj, que el transcurrir tiene que ver con la sensualidad con que se disfruta cada momento en esta Tierra, en este planeta. Más que conciencia es una sensación en las vísceras.

La musicalidad del swahili y sus proverbiales expresiones como sawa sawa (okay, vale), pole pole (lento, sin apuro, o con calma), el hakuna matata, asante sana (gracias), mizuri sana (de nada), karibú (bienvenido), jambo (hola), kabiza (absolutamente) contribuyen a la sensación de inamovilidad, lentitud, de dejar que las cosas fluyan sin interferir, sin que tratemos de modificar nada.

stonetown_sunset.jpg

[Atardecer en StoneTown – 2004]

Stone Town, la capital, es patrimonio cultural y arquitectónico de la humanidad. Está en estado de deterioro y decadencia pero se hacen algunos esfuerzos de restauración. Las famosas puertas de madera tallada que denotan la influencia india en Zanzíbar se encuentran por doquier y es un arte en recuperación. Sus calles estrechas, el muesín cantando a oración desde la mezquita, las mujeres en sus trajes negros pero con la cara descubierta, hermosa en su combinación de rasgos y coqueta en el cuido de su maquillaje, la brisa marina, la decadencia de sus edificaciones; crean el embrujo de esa atmósfera atemporal que atrapa al visitante.

maruhubi.jpg

[Ruinas del Palacio de Maruhubi. Patrimonio Universal de la Humanidad]

Zanzíbar es una explosión de verde en medio del océano Índigo. Los mangos centenarios se mezclan con los cocoteros, los boabab, los almendrones, los de fruta de pan, clavo, canela, nuez moscada, las enredaderas de fruta de la pasión, pimienta y vainilla. Este verdor no es como el del Caribe. Oculta las ruinas de palacios de califas y sultanes, las antiguas residencias indias, y cubre los caminos de asfalto abandonados a las inclemencias del tiempo y la negligencia gubernamental. Caminos que hay que atravesar para llegar al corolario de la visita: la playa. Caminos por donde vemos al isleño andando pole pole. Hakuna matata.

Zanzíbar más que realidad parece obra de la ficción de un sueño. Kabiza.

nungwi5.jpg

[Playa de la punta Norte de la Isla – 2004]

Más fotos

He subido más fotos a flickr.

Dos nuevos sets:

  1. Sheldrick Foundation – Orfanato de elefantes
  2. Sonargaon – Bangladesh

shieldrick.jpgY he agregado al de Zanzíbar unas 30.

El correspondiente a la Sheldrick Foundation es un set de fotos que tomamos en el Parque Nacional de Nairobi de los elefantes bebés que mantienen en este orfanato al cuidado de madres postizas (cuidadores), hasta que cumplen la edad necesaria para ser trasladados al Parque Tsavo donde son reinsertados en la vida silvestre poco a poco. Me falta agregar el set que tomamos en el Parque Tsavo de la fundación que irá aparte.

Sonargaon es una ciudad fantasma a una hora y media de Dhaka en Naranyanganj. En el pasado lejano, fue la capital de un reino Mogul (el de Isa Khan) que se estableció durante la Edad Media a partir del siglo 11 más o menos y estuvo activa y habitada hasta aproximadamente el siglo 17. La ciudad posee edificiones que fueron de gente muy rica, está llena de pequeñas lagunas artificiales, más bien piscinas donde la gente usaba el agua para el baño y su comida. Hoy día esas edificaciones están en el abandono, pero hay gente viviendo en ellas dando la sensación de como si estuvieran de paso, por el contraste del esplendor del pasado y la pobreza del presente.

Las fotos del set fueron tomadas hace un año antes de que se iniciaran trabajos de remodelación, que no se les puede llamar de otra forma, porque no están destinados a restaurar los edificios y conservarles el aura del pasado como ruina arqueológica sino que los están frisando y arrancando las plantas que han crecido sobre ellos, pero tampoco con el objetivo de recuperar el sitio para el beneficio de la gente que vive allí (es solo un trabajo de fachadas) sino como para que no se vea abandonado por las autoridades sin ningún respeto por la belleza original de los detalles. Supongo que para un país tan pobre como éste la restauración y preservación de monumentos es la última prioridad.

Hay más fotos recientes de Sonargaon en el set de Bangladesh 2006 y de partes diferentes de la ciudad. Todas las fotos están sin retocar y no hice una preselección así que algunas se verán como repetidas.

sonargaon.jpg

Adeu, Barcelona

atardecerbarcelona.jpg

Atardecer con que me despidió Barcelona desde el pueblo de Espluges de Llobregat

Dejé Barcelona el viernes. Pero todavía hoy quedaba parte de su atmósfera rodeándome.

La estadía constituyó un buen cierre e inicio de años. Necesitaba el calor familiar sin que me abrumara así como el espíritu navideño en el aire. Estar con mi hermana Sofía y su esposo Leonardo, la familia de éste, Susana y Francisco, y amigos de ambos como Daniel y Jesús me dieron el calor familiar que necesitaba.

Es raro estar en países donde la navidad es cosa de pocos días, cuando uno está acostumbrado a la euforia navideña de casi cuatro meses que empieza en Venezuela con las gaitas desde finales de septiembre o a veces incluso antes. En Uganda, la navidad se me hacía chiquita y triste, por la falta de unanimidad de la gente en volcarse al frenesí navideño. Distintas religiones y culturas mezcladas hacían la fecha un tanto rara. Y en Uganda más, donde la práctica cristiana es algo ortodoxa y no cabe ese consumismo exagerado que ejercemos en los países occidentales y menos el refocile en el gozo como el que practicamos los venezolanos entre bebidas, comidas y celebraciones pirotécnicas. Cuando fui a Singapur en noviembre me entró un shock al ver toda la ciudad decorada de navidad. No me acordaba lo que era eso. Aquí en Bangladesh algunas luces de decoración del Ramadán se quedan instaladas para la navidad pero sólo en los establecimientos comerciales adonde van los extranjeros. La navidad es ajena por ser un país musulmán aunque se conmemora el día en respeto a la minoría cristiana local, lo mismo que con el nacimiento de Buda y el año nuevo hindú.

Por eso estar en Barcelona me hizo bien. Me hacía falta un entorno afín, pero también sosegado. No hubiera podido con el frenesí navideño venezolano combinado con el humor post-electoral. Me doy cuenta de que muchos se preguntarán que cuál es mi rollo con lo del sosiego. No me extenderé en detalles, pero Lino y yo pasamos un susto de salud en Dhaka que nos hizo entrar en crisis con este estilo de vida trashumante que adoptamos por azar. Las cosas ya están bien. El susto pasó y ahora las decisiones para el futuro tenemos que pensárnoslas mejor.

Barcelona

barcelona4.jpg
Caminé lo más que pude por Barcelona. Me deleité en la arquitectura de los edificios, sus fachadas y detalles de construcción, en la soledad de las calles durante la siesta, en su cielo diáfano y azul casi todos los días, en el orden con su toquecito de caos. Disfruté de la comida, de las expresiones locales idiomáticas, y de toda la actividad que se veía en la calle a las horas de tránsito de gente.

Podría, quizás, haber hecho más «turismo» en la ciudad, pero andaba de vida doméstica y tenía que trabajar en línea durante el día, a excepción de la semana de navidad. En una visita previa, en el 2005, estuve en La Pedrera, la Sagrada Familia y el Parque Güell entre otros sitios de interés. Al Parque Güell fui de nuevo esta vez con mi cuñado Alonso de paso por Barcelona y un amigo, Joel. En esta ocasión, disfruté de exposiciones en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), el Museo Picasso, y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). Me quedan pendientes el Museo Miró, el Dalí, la Casa Batló y otros sitios para caminar y visitar que agotaré en otra visita. A mí me gusta pensar que volveré a los sitios a los que he ido alguna vez. Que el tránsito no fue fugaz, temporal, sino que uno deja huellas que pisará de nuevo y reconocerá a cada paso.

En el MNAC, Sofi y yo estuvimos viendo obras de arte por más de 6 horas y aún nos faltaron las salas del Románico, el Barroco y la Sala 1 del Moderno. Me deleité viendo las colecciones de Arte Renacentista y de la Edad Media, que son dos de mis períodos favoritos del arte y descubrí autores catalanes de esos períodos, así como del arte moderno generado en Catalunya (Sala 2) que no conocía. De estos, el que me impactó más fue Joaquim Mir. En este museo se hospeda en comodato la colección Thyssen-Bornemisza, que hace caer la quijada en cuanto a coleccionismo se refiere y que configura gran parte de la muestra ofrecida.

En el Picasso, ví la colección permanente donde se puede apreciar la evolución del trabajo de deconstrucción del dibujo y la perspectiva que hizo este hombre durante su vida. Ya a los quince años pintaba como un maestro dominando las técnicas tradicionales, luego sus viajes y amistades artísticas influenciaron la visión de este autor para devenir en lo que se conoce hoy como su obra.

Aparte de las visitas a museos y librerías, fui al cine a ver The Holiday y me dió de todo oír a Cameron Díaz decir ¡qué guay! entre otros españolismos. Luego ví Babel, la cual por suerte la daban en un cine en la edición original con subtítulos en español. Me pareció excelente la película. En la historia se muestra cómo la cultura hace que actuemos de formas diferentes ante ciertas situaciones aunque nos unan las mismas emociones como seres humanos. La película tiene muchas lecturas y sus imágenes van y vienen en nuestra mente provocando reflexiones.

Saludos a la bandera

Hice saludo a la bandera visitando la retrospectiva de Gego en el MACBA, «Desafiando Estructuras» y me dió mucho placer saber que los catálogos publicados en español y catalán estaban agotados, quedando unos pocos ejemplares de la edición en inglés. Ví a un nutrido grupo hacer la visita guiada en catalán y otra visita, por parte de alguien que parecía uno de los curadores del museo, dándosela personalmente a dos señoras. Me supo dulce y amargo a la vez oírle decir que era una de las artistas más importantes de Latinoamérica a quien ahora se le estaba haciendo justicia. El montaje estuvo bastante cuidado aunque un par de salas me parecieron algo pequeñas para las obras que contenían y que demandan espacio para su contemplación e interacción con el entorno.

El otro saludo a la bandera lo hice comprando las obras de Alberto Barrera e Israel Centeno, publicadas en España. Sobre la de Barrera, La Enfermedad (Anagrama), ya comenté algo en un post anterior. Iniciaciones (Ediciones Periféricas) de Centeno fue difundida anteriormente en Venezuela como parte de la edición de Hilo de Cometa por Planeta Venezolana. Desde que leí Calletania (Monte Avila Editores), he sido fan de su literatura y la relectura de Iniciaciones me confirma que es, para mí, el mejor escritor de su generación en Venezuela. Ojalá que con esta edición en España, se inicie la merecida difusión de su obra en el ámbito iberoamericano.

Blogueros

Disfruté sobremanera las reuniones con los blogueros. Primero nos encontramos Lobo Hombre y yo. Con vinito y tapitas de por medio corroboramos eso de los seis grados de separación ya que teníamos amigos y conocidos comunes. Decidimos reunirnos con otros blogueros en Barcelona pero a la convocatoria solo se sumaron mi hermana Sofía y HLP. La reunión estuvo tan buena y divertida que la repetimos antes de irme en un local medio cavernoso del Borne (creo… con todo y las caminatas, de noche confundía todos los barrios) que prometía «leche de pantera» casera, y donde nos regalaron al final un chupito de la misma y de ñapa uno de licor de orujo con miel, también receta de la casa. Con ello dominamos el frío y la caminata hasta Plaza Cataluña a tomar el autobús de la noche. Aunque Lobo Hombre se quedó cerca en El Rabipelado, un bar de venezolanos, con unos panas que llegaron al final de la reunión.

HLP luchó en esa última velada por tumbarle fuertes convicciones a Lobo Hombre. En algún momento, lo lograba con retórica y sin tanto esfuerzo, en otros por la expresión del rostro pudimos apreciar que Lobo Hombre estaba en crisis interior. Fuertes muros de contención se vinieron abajo cuando HLP empezó a hablar de astrología. Sobre todo cuando sacó su maravillosa y vieja PDA para hacerle la carta astral a Lobo Hombre. Ese fue un movimiento inesperado de HLP en remover bases y romper esquemas. En la foto pueden apreciar un aspecto de la situación. No sabemos si el efecto en Lobo Hombre haya sido permanente pero esa noche tuvo impacto.

hlplobohombre.jpg

Aparte de hablar de astrología, literatura, religión, películas, libar cerveza, comer tapas y escuchar la mejor música que tasca alguna pudiera tener (puro rock clásico) y que nos cargaba alucinados, terminamos de conversar lo que iniciamos en el encuentro anterior que es la publicación de un meme sobre el porqué escribir un blog, de si sentimos pertenecer a una comunidad por ello y si es necesaria una ética bloguera. Nos gustaría retomar todo lo que se conversó en la blogósfera venezolana el año pasado a raíz del artículo aparecido en Todo en Domingo en El Nacional, las distintas campañas a las que nos sumamos muchos blogueros, los casos de plagio, los esfuerzos como los rumblog, el video chaborro navideño (por cierto, buenísimamente chaborro) y las Elecciones 3D de to2blogs, y seguir desarrollando esa conversación. HLP ya publicó las preguntas con sus respuestas y yo lo haré en los próximos días. Sin embargo, aquí dejo las preguntas para que se vayan animando a contestarlas. Dejen un aviso en cualquiera de nuestros blogs con el fin de hacer el seguimiento de las respuestas y sacar en algún momento conclusiones. Quizás luego las podamos resumir y presentar en el wiki de Periodismo de Paz.

Las preguntas:

  1. ¿Por qué comenzaste a escribir un blog?
  2. ¿Sobre qué temas escribes? ¿Por qué?
  3. Si la gente dejara de leerte y comentar, ¿seguirías escribiendo?
  4. ¿Crees que al escribir un blog debe seguirse algún tipo de ética?
  5. ¿Crees que formas parte de una comunidad? ¿Por qué?
  6. ¿Tienes algún grupo cercano de blogueros con el que te podrías poner de acuerdo para lograr algo?
  7. ¿Crees que los blogs van a cambiar/están cambiando algo en la sociedad/mundo político/etc.?
  8. ¿Qué te gustaría poder hacer dentro de la red para profundizar lo que haces con el blog y por qué?¿Podcast/videocast, comunidades, wikis, redes sociales,etc.?

** Me olvidé de mencionar a JC a quien desafortunadamente no pude ver de nuevo. Lo conocí comiendo churros con chocolate. Estaba en la mesa contigua a la nuestra (coincidencia insólita). JC se considera a sí mismo el Chepa Candela de los blogs venezolanos y sabe en qué andamos todos y cómo interactuamos entre nosotros. Él nos comenta a veces y siempre nos lee. Pero JC no tiene blog. ¡Sería interesantísimo que empezaras uno! Un saludo dhakaíta para ti. **

Epílogo

Como ven, fue un buen viaje. Barcelona es una ciudad que conmina a volver y recorrerla una y otra vez. Hubiera querido ir a Madrid pero esta vez no se dio. Viajé a Holanda por una decisión de un día para otro con el fin de ver a los Pinto, pero también dejé de encontrarme con amigos en otras ciudades. Si hubiera tenido más fines de semana disponibles lo hubiera hecho. Especialmente al Chirinos en Madrid y a Mildred y Christophe en París. Pero queda pendiente, queda pendiente.

Ya estoy en Dhaka y el clima también friíto me deja cierto aroma barcelonés en el espíritu. El arribo fue traumático con los retrasos en los vuelos y porque al llegar a Madrid, recordé que el cable de la laptop se quedó enchufado en casa de Sofi. Cargo la memoria hecha una ensalada. Ya en Dhaka, con el arribo de cientos de personas de la Meca por el Hajj, en la salida del aeropuerto había una multitud recibiendo a los seres queridos que completaron sus deberes religiosos como musulmanes. La muchedumbre era abrumadora y los mendigos no dejaban de acosar pidiendo su limosna. En ese instante quise dar vuelta atrás y ahí mismo recordé que la aventura está en vivir las diferencias. Aquí seguimos.